"Cuando volví de la farmacia no veía a mi esposa. ¡Vamos, no veía ni el coche!"

  • El propietario del 'Bar Coca' y vecinos rescataron a una mujer atrapada en García Figueras

"Paré el coche, fui a comprar medicinas a la farmacia y dejé a mi mujer en el asiento. Cuando volví ya no la veía, vamos, no veía ni el coche porque había quedado sepultado al caerse un árbol sobre él". De esta forma, sensiblemente afectado y con lágrimas en los ojos, narraba ayer Manuel García Díaz, de 70 años, ante el popular 'Bar Coca' de la avenida Tomás García Figueras el tremendo susto que le dio el vendaval de ayer al mediodía.

Fue Marcos, propietario del establecimiento, quien se lanzó hacia el coche una vez que una rama se desplomó sobre él. "Levanté como puede las ramas, que casi parecían troncos, y saqué a la señora como buenamente pude". El coche, un Seat Ibiza nuevo quedaba aplastado por el peso, con lunas destrozadas por sus cuatro costados y el techo preocupantemente hundido sobre el asiento del acompañante delantero. "Llevamos mucho tiempo denunciando que este árbol no está bien", decían los vecinos de las 'torres de García Figueras' a la puerta del bar mientras un hueco negro dejaba bien a las claras que la rama en cuestión estaba podrida. El coche necesitará de una seria reparación a pesar de que hace apenas unos meses que fue adquirido "y de que estamos pagándolo con muchas fatiguitas". Afortunadamente la esposa, Antonia Pérez, de 68 años, era dada de alta ayer tras serle realizado un TAC.

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