Una fría y soleada mañana de Domingo para el Resucitado

  • Tras la procesión, el obispo ofició en la Catedral la misa de Pontifical a cuyo término habló sobre el desarrollo de la pasada Semana Santa

Con un frío más propio del crudo invierno que acabamos de despedir que de la primavera que se acaba de instalar salió a la calle a las diez en punto de la mañana la procesión del Resucitado. No es exagerado porque los termómetros marcaban 4 y 5 grados de temperatura a esa hora. Repicaron las campanas para anunciar que el paso de la Sagrada Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo estaba en las calles. A esa hora el público era muy escasito y un grupo de visitantes fueron los primeros espectadores que corrieron a situarse en un lugar privilegiado para ver la procesión. Todos buscaban un rayito de sol para que el cuerpo entrara en calor mientras llegaba el paso, de madera tallada y dorada, adquirido a la hermandad de María Auxiliadora de Triana. A partir de la calle Larga, y a medida que avanzó el reloj, el público fue saliendo al paso de la procesión, siendo a última hora, entre las doce del mediodía a una de la tarde, cuando mas personas acudieron a la cita con el Resucitado desde el entorno de Tornería hasta la Catedral. La Agrupación Musical Nuestra Señora de la Caridad de Sanlúcar de Barrameda dejó un buen sabor de boca el Domingo de Resurrección, poniendo en la calle los últimos sones cofrades de la Semana Santa. Durante la salida sonaron las marchas "Resucitó" y "La Salve" y en la recogida, mientras se produjo la difícil y empinada subida por el reducto catedralicio enlazaron varias marchas tan conocidas como "Alma de Dios" o "La saeta". El repertorio musical tuvo momentos álgidos en Tornería y Carpintería Baja, donde tocaron "Al Cristo de los faroles", "Rocío del cielo", "Oh bendita estrella", "Agonía en Getsemaní" y "La Clámide Púrpura". Sin duda el paso por el Carmen, Carpintería Baja y Curtidores en un día de sol radiante y claro, con los naranjos en flor, y las nubes de incienso ascendiendo ante el Señor de la Resurrección ofrecieron instantáneas muy cofrades durante el recorrido. La hermandad secundó la iniciativa de la Unión de Hermandades y lució un lazo negro tanto en la cruz de guía como en uno de los candelabros del paso en señal de luto por la tragedia de la familia de San Telmo Viejo, un gesto que cobró aún más sentido ayer ya que en las trabajaderas y entre los 24 costaleros que calza este paso se encontraba uno de los hijos de dicha familia. El exorno floral estuvo compuesto por gladiolos, calas, rosas y claveles blancos. Fue la propia camarera de la hermandad, Gertrudis de la Rosa, quien se encargó de realizar este delicado trabajo que además lo vio recompensado con la imposición de la insignia de oro de la cofradía. En el cortejo estuvieron representadas un total de 15 hermandades, portando guiones y varas, y en opinión del hermano mayor, Antonio Ruiz ,"considero que igual que acompañan al Santo Entierro las hermandades deberían participar en el Resucitado que es lo que le da sentido a la Semana Santa". Una opinión que tiene su réplica por parte de hermanos mayores que entienden que "el que quiera organizar y sacar una cofradía a la calle es el que tiene que ocuparse de llenar los cortejos". Hombres con traje oscuro y mujeres de mantilla blanca y medalla de la cofradía completaron el cortejo de esta hermandad de gloria que se constituyó en el año 1999. La imagen del Resucitado procesionó por primera vez en 1990 limitándose su itinerario a los alrededores de la Catedral. Este aspecto ha ido cambiando hasta el recorrido de ayer, que estrenó el paso por Carpintería Baja y que fue el siguiente: Catedral (puerta principal), plaza Encarnación, de la Rosa, Manuel María González, plaza Monti, plaza Arenal (lado izquierdo), Lancería, Larga, plaza del Banco, Tornería, plaza Santo Ángel, plaza Plateros, Sedería, Carmen, Carpintería Baja, Curtidores, Barranco, plaza Domecq (lado derecho), Reducto bajo, Reducto alto y Catedral (puerta principal). El hermano mayor del Resucitado hizo un balance positivo de la procesión "todo ha estado muy bien, el exorno floral, el paso, los costaleros, para mí todo ha salido perfecto". Ruiz destacó el paso por Carpintería Baja ya que le gustó especialmente pese a que se dieron un pequeño susto al comienzo de la calle donde la cuesta abajo les jugó una mala pasada a los hombres de José Mata Lagomazini y una tulipa de uno de los candelabros rozó con un balcón. Un poco antes un costalero sufrió un tirón que le impidió concluir. La recogida fue impresionante.

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