Una viga rota fuerza un desalojo temporal en un bloque del Arenal

  • Los vecinos pasaron la noche fuera de sus viviendas pero retornaron a ellas ya al mediodía

A la una y media de la madrugada de ayer los doce vecinos del portal número 15 de la plaza del Arenal ya estaban en la calle. Apenas media hora antes Francisco Javier, un vecino del tercer piso, dio la alarma al sentir, literalmente, cómo crujía el techo de su vivienda. Algo había caído sobre la escayola y todo le hizo presagiar que una viga, tal como fue, se había desplomado. Rápidamente avisó tanto a los vecinos como a los servicios de emergencia que se personaron rápidamente en el lugar.

Los primero que hicieron los bomberos y los policías locales presentes en el lugar de los hechos fue comprobar el estado del inmueble y decidieron que lo mejor era que se desalojase a la espera de que a primera hora los expertos de la vecina delegación de Urbanismo inspeccionaran el edificio. Los vecinos (diez adultos y dos niños) manifestaron que podían pasar la noche en casa de familiares, como así hicieron.

La propiedad fue informada que debe hacerse cargo de la reparación del inmueble

A primera hora de la mañana se abrió el precinto y los técnicos subieron. Según informó el Ayuntamiento, el servicio de Disciplina Urbanística, que realizó la inspección, "la viga en cuestión se quebró horizontalmente y quedó dividida en dos partes y trabaja como si fuesen dos vigas en vez de una".

En el lugar estuvo el teniente de alcaldesa de Urbanismo, Francisco Camas, quien destacó que esta patología "no registraba gravedad", así como que ayer por la tarde se iba a llevar a cabo el apuntalamiento vertical de la banda donde se sitúa la vivienda afectada (que incluye los dos pisos inferiores y un local comercial, también clausurado por Policía Local), "si bien, y tras las catas efectuadas en las últimas horas en el piso de abajo, se ha podido comprobar que su forjado es de hormigón armado y de nueva construcción, por lo que sólo ha sido necesario apuntalar la vivienda con la viga en mal estado".

Igualmente, la familia propietaria del edificio (que va del número 13 al 15 de la plaza del Arenal) fue informada de las actuaciones necesarias para que no haya ningún riesgo para los residentes.

Un dato especialmente importante es que el edificio en cuestión es uno de los más antiguos del centro ya que data de mediados del siglo XIX.

"Se veía venir -destacaba ayer Ana María-, esto se veía venir", manifestó ayer esta vecina que incluso llegó a sufrir un ataque de ansiedad durante el desalojo. Los vecinos alabaron la rapidez con la que actuó el vecino del tercer piso, que en un principio llegó a temer que si su techo se venía abajo "realizara un efecto dominó sobre el inferior y así sucesivamente".

Finalmente los vecinos pudieron volver a sus viviendas aunque, como destacaba Ana María, "con el susto en el cuerpo y con miedo".

Asimismo, el Ayuntamiento informó ayer que "por parte de la propiedad ya se está trabajando en las obras definitivas de sustitución de la viga en cuestión, que se llevarán a cabo una vez se realice el correspondiente procedimiento administrativo".

Este nuevo caso, algo que a cada día que pasa es más frecuente, viene a poner en duda el estado de muchas edificaciones antiguas de la ciudad.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios