La joven herida por un cohete en Los Albarizones sigue grave

  • El tío de la lesionada asegura que la chica, que se encuentra ingresada en un hospital de Cádiz, "tiene la cara destrozada. Ni sabe lo que le queda por pasar"

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El peor comienzo del año ha sido el que ha vivido una familia de la barriada rural de Los Albarizones. Una joven de 24 años, Rocío Vázquez, resultó herida por un artefacto pirotécnico en la madrugada del 1 de enero en la misma puerta de su casa, apenas una hora después de las campanadas. La joven se encuentra ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital Puerta del Mar de Cádiz, adonde fue trasladada procedente del hospital del SAS jerezano, donde se la atendió en un principio. Las lesiones que presentan son graves, ya que el cohete le impactó en el rostro. "La cara la tiene destrozada, aún no sabemos el alcance que tiene todo esto y lo que le queda por pasar", comentaba ayer a este medio el tío de la chica, Francisco Ferrer.

Tan desgraciado incidente ya le ha costado perder el ojo izquierdo y someterse a una operación de más de ocho horas que tuvo a toda su familia en vilo. "Ahora mismo se encuentra con ventilación asistida y sedada. Ella sabe que ha sido herida, pero no imagina el alcance de todo esto. La verdad es que el cirujano nos ha dicho que puede tener entre doscientos y trescientos puntos en la cara. El lado izquierdo lo tiene muy mal, hecho una pena. Además, parece que ha perdido hasta masa ósea como consecuencia del impacto del cohete ese", apuntaba Ferrer.

La familia de la joven se encuentra "muy mal" por todo lo que está viviendo desde la madrugada del primero de enero. El suceso ocurrió de manera inesperada cuando la joven se encontraba en la puerta de su casa, en la barriada rural de Los Albarizones. Según apunta su tío, había salido un momento a la entrada cuando recibió el impacto de un cohete que le dio de lleno en la cara y que le ha provocado lesiones de gravedad, la principal, la pérdida de un globo ocular. En esos momentos, según apuntaba el tío materno de la joven, se estaban tirando cohetes y petardos en la plazoleta, desde donde supuestamente vino el artefacto pirotécnico que impactó contra la chica. Tanto ruido había en la calle a cuenta de los petardos y cohetes que "aquello parecía el Vietnam", según aseguró el tío de la joven.

Su familia está viviendo unos momentos de confusión. De momento, no han presentado denuncia por lo ocurrido ante las fuerzas de seguridad, aunque ayer se estaban informando para interponerla cuanto antes y que comience de esta manera una investigación de los hechos.

El desconcierto de los primeros momentos fue mayúsculo y más por lo rápido que todo transcurrió. "Parece que estaba para ella y ya está. Parece que estaba predestinado. Mi sobrina no sabe el alcance de lo que tiene, pero la cara es un poema. Ni se imagina el alcance de lo que tiene y lo que le queda aún por pasar", comentaba ayer un apenado Francisco Ferrer.

La joven permanecerá ingresada en el hospital de Puerta del Mar hasta su mejoría, aunque desde que fue intervenida se encuentra en la UCI. Su familia no se separa de ella.

Este triste suceso ha sido el incidente de mayor importancia de la pasada Nochevieja, ya que la madrugada del 1 de enero fue aparentemente tranquila en el casco urbano, aunque los efectivos de bomberos que el pasado primero de año realizaron varias salidas por incendios que afectaron al mobiliario urbano.

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