Otros inquilinos en la zona preferente

Ayer se corroboró que el gobierno socialista ha encontrado en Ciudadanos e Izquierda Unida no solo a unos aliados para sacar adelante el presupuesto de 2017 sino, indirectamente, un contrapeso frente a Ganemos. No en vano, el reajuste realizado en el borrador de la previsión contable se presentó en la mañana de ayer a ambas formaciones pero no se hará lo mismo con la agrupación de electores hasta finales de semana, tal y como apuntó la alcaldesa, Mamen Sánchez. Es más, la regidora hizo hincapié en que los cambios realizados en el documento ya se han consensuado con estos grupos.

Este contexto contrasta con la tónica habitual hasta no hace demasiado tiempo donde Ganemos tenía un papel preferente en la negociación de cualquier asunto con el ejecutivo; en cambio, en un documento tan importante como el presupuesto municipal, la agrupación de electores no ha disfrutado de esta posición. El gobierno lo achaca a la actitud poco colaboradora del grupo municipal, extremo negado por esta fuerza que le reprocha que no aportara a tiempo toda la documentación necesaria para poder presentar antes sus propuestas. De este modo, para la elaboración del presupuesto, el PSOE se sentó por separado con Ciudadanos e IU durante varias semanas mientras que Ganemos no aportó sus ideas hasta última hora cuando ya Economía había presentado públicamente un borrador de presupuestos. El ejecutivo entonces se defendió señalando que el grueso de los planteamientos de la agrupación ya estaba incluido bien por iniciativa suya o bien porque se habían consensuado previamente con las otras formaciones.

Pero la aritmética sigue a favor de Ganemos pues el PSOE no solo necesita el apoyo de IU y C,s sino también, al menos, la abstención de la agrupación. Ya se vio el jueves cuando tumbó la supresión de unas bonificaciones a la plusvalía tras no aceptarse su propuesta. Eso sí, a esa hora el PSOE ya tenía garantizado 11 votos favorables al presupuesto, aunque haya tenido que reajustarlo con posterioridad. A Ganemos le tocaba volver a reflexionar y, tras una asamblea celebrada el viernes, decidió dar el sí a un documento con un compromiso del gobierno de que les buscará acomodo a algunas de sus propuestas en un presupuesto ya cerrado.

En definitiva, el equipo de gobierno ha sabido aprovechar un momento donde Ganemos ha visto que Izquierda Unida ha tomado la iniciativa no solo en la negociación del presupuesto sino en otros asuntos de calado como el fallido intento de conformar un tripartito, un hecho unido a un acercamiento con Podemos donde no está nada claro, a día de hoy, el encaje de la agrupación de electores.

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