La mejor de las canteras de la Iglesia

  • El Obispado reúne en la ciudad a un total de 48 monaguillos procedentes de Espera, Bornos, Arcos, Villamartín, Sanlúcar, El Puerto y Jerez con el objetivo de que conozcan el Seminario Diocesano

El Obispado reunió ayer en Jerez a un total de 48 monaguillos procedentes de toda la Diócesis. El encuentro, debido a las obras que se realizan en el Seminario Diocesano de la calle Taxdirt, tuvo lugar en las instalaciones de la Compañía de María. La agenda de los monaguillos -con edades comprendidas entre los 9 y los 17 años- fue especialmente intensa ya que no pararon de realizar actividades hasta bien entrada la tarde. Cabe destacar que a Jerez vinieron niños y jóvenes procedentes de localidades como Espera, Bornos, Arcos, Villamartín, Sanlúcar, El Puerto y Jerez, los cuales fueron llevados por los responsables diocesanos a visitar el complejo del Alcázar así como la cercana iglesia Catedral. Acto seguido, almorzaron en las instalaciones provisionales del Seminario en la Compañía de María donde realizaron numerosas actividades, tales como un Trivial Pursuit inspirado en la figura de la Virgen María y, cómo no, un partido de fútbol.

El acto, como es tradición, fue organizado por la Delegación Diocesana de Pastoral Vocacional, cuyo delegado es Manuel Gómez Tavira, secretario a su vez del obispo jerezano, Juan del Río, y por Ignacio Gaztelu, rector del Seminario Diocesano.

Este encuentro de monaguillos es uno de esos clásicos de las actividades diocesanas aunque, desafortunadamente, poco conocidos por el gran público. No en vano, esta reunión suele ser convocada de dos a tres veces al año, especialmente antes de Navidad (como es el caso) y en vísperas de la celebración de la Semana Santa. El objetivo de dicho encuentro no es otro que los niños y los jóvenes "conozcan el Seminario, a los seminaristas y disfruten de una convivencia entre ellos", tal y como señala Manuel Gómez Tavira. Es él quien añade además que la idea "es pasar el día". Los chavales "salen encantados" y deseosos de que llegue cuanto antes el nuevo encuentro, el cual tendrá lugar el primer sábado del próximo mes de marzo. Una características de estos 'congresos' es que los chavales "se lo pasan estupendamente, repiten año tras año y, además, cuando lo dan a conocer a sus amigos hacen que vengan más compañeros".

Un hecho absolutamente indiscutible es que "muchos monaguillos acabaron como seminaristas y después como sacerdotes. Sin ir más lejos -apunta Manuel Gómez- yo mismo soy un buen ejemplo. No se puede negar que los monaguillos son una buena cantera de la Iglesia. La mayor parte de los seminaristas fueron monaguillos cuando niños".

Las vocaciones, la carencia de vocaciones mejor dicho, es uno de los principales problemas de la Iglesia Católica en España junto con la financiación. "Si comparamos nuestras vocaciones con las de otras diócesis, como por ejemplo con aquellas ubicadas en el norte de España, la verdad es que podemos decir que la cifra de Jerez está bien. Ahora, si tenemos en cuenta que la Diócesis de Jerez tiene medio millón de habitantes y que en el Seminario Diocesano hay catorce seminaristas pues podemos llegar a la conclusión, nada errónea, de que también el número es regular, que podrían ser mejorable. Mal no estamos, pero podríamos estar mucho mejor. La sociedad es la que es -apunta Manuel Gómez Tavira- y creo que todos los creyentes deberíamos hacer lo que pide el obispo en muchísimas ocasiones: rezar para que Dios nos envíe muchas vocaciones".

A este respecto, cabe destacar que hasta el pasado mes de octubre el Seminario de la calle Taxdirt era una residencia de fin de semana de los seminaristas que de lunes a viernes estudiaban en Sevilla. Desde hace casi dos meses el Seminario, como tal, está aquí y no en Sevilla. "Es una nueva experiencia que todos esperamos que sea muy fructífera. Pese a todo, las vocaciones no dependen de nosotros, todo recae en las manos de Dios".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios