"La música folk es para los frikies"

  • Tres de los ocho componentes que forman esta laureada formación jerezana hablan en esta entrevista de la realidad de la música que hacen, de su historia, y del momento social y artístico que atraviesa

-Ustedes mantienen que la música folk y el flamenco nunca han llegado a escindirse.

-José Cabral: Sobre eso hay miles de opiniones. Cada uno tira para un lado, pero es que el flamenco no es más que una modificación de la música folclórica. Un gran sector de la población que vivía aquí moduló de alguna forma esa músicas tradicionales que había hasta llegar al actual flamenco. Hay otras, sin embargo, que tienen su camino natural y que en los últimos cuarenta años se han visto desplazadas por el auge del flamenco. De hecho, las zambombas son una muestra de música tradicional, no flamenca, aunque haya derivado después sobre todo en lo flamenco.

-¿Creen que el español tiene ganas y conocimiento para escuchar música folk?

-Antonio de Magdalena: Depende de la parte de España. Lo que aquí conocemos como música tradicional, allí es el folk. No sé si desde el punto de vista político tendrá algo que ver, no quiero entrar mucho en temas nacionalistas...

-J.C. :Tiene mucho que ver.

-A. M. : Bueno, sí, pero creo que eso sería meterse en berenjenales que no tienen nada que ver con lo musical. Pero, respondiendo a la pregunta, creemos que sí, pero aquí tenemos el handicap de una música tradicional tan fuerte como el flamenco, que oculta el resto. Claro, eso pasa aquí, en el norte no cuentan con nada de eso. Eso les hace apreciar mucho más lo suyo. Nosotros mismos somos más conocidos fuera que dentro.

-Eso pisa la siguiente pregunta, que iba en ese sentido.

-David Guillén: El 90% de nuestro público es de fuera. A nosotros de todas formas eso nos da igual. Hombre nos gusta que la música que hacemos la conozca todo el mundo, pero tiene que quedar claro que nosotros no hacemos la música porque nos conozcan, sino porque nos gusta hacerla.

-A. M. : De todas formas no pretendemos competir con la música pop, porque nuestra línea es más cultural. Estamos recuperando la música de la tierra. Tampoco pretendemos ser unos superventas. Eso nos da igual, porque tenemos nuestro público.

-J.C. : Es que el folk es música para frikies.

-¿Tienen en cierto modo un compromiso con la recuperación de ese tipo de música?

-A.M. : Claro, por supuesto.

-D.G. : Yo recuerdo, cuando era chiquitillo y vivía en la calle la Sangre, que había una señora que se sabía un montón de canciones tradicionales, nada aflamencadas. Recuerdo eso con mucha admiración artística, porque a lo mejor la mujer no sabía ni escribir, pero se sabía unos romances preciosos. Es una pena que se pierda. Intentamos conservar todo eso.

-J.C. : Por decirlo de alguna manera, cuando la música se aflamencó, perdió el carácter de coralidad. Es decir, la música tradicional por cuanto más gente y más instrumentos, mejor. Era festiva y melódica. Luego el flamenco, en aras de la expresión interna, perdió la coralidad, porque lo canta uno, y luego perdió melodía porque se va mucho en quejío.

-¿Hay mucha diferencia entre España y otros países con respecto al conocimiento de sus músicas originales?

-A.M. : Si hablamos de lista de ventas, con lo globalizado que está todo, no hay mucha diferencia. En cuanto a la música tradicional, es cierto que hay países que potencian mucho más su música. Los países nórdicos, por ejemplo, tienen una partida del estado, está claro que no podemos compararnos.

Casa de citas

"En verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco". Piotr Ilich Chaikovsky.

Adrián Fatou trae a su página una interesante exposición que puede verse en la sala de la calle Larga 56, y en la que se utiliza el circo como argumento e hilo conductor de lo que puede ser la enseñanza. Equilibrismo y arriesgadas piruetas sirven de metáfora para las fotografías expuestas.

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