Jerez

El oficio de la tonelería, desde un punto de vista formativo

  • Doce personas desempleadas se benefician de estos cursos impulsados por Diputación

Un momento de la visita realizada ayer por representanes políticos a la Tonelería Julio. Un momento de la visita realizada ayer por representanes políticos a la Tonelería Julio.

Un momento de la visita realizada ayer por representanes políticos a la Tonelería Julio. / vanesa lobo

Víctor y Fernando llevan apenas un mes aprendiendo el oficio de la tonelería, un arte ancestral en Jerez y que necesita una regeneración. Ambos han sido incluidos en uno de los cursos formativos que ha puesto en marcha Diputación en consenso con la Confederación de Empresarios de Cádiz. El curso arrancó en abril en la Tonelería Julio, una empresa familiar fundada en 1956 y que se dedica a la construcción y reparación de toneles de manera artesanal.

"Desde el primer día vimos que esto es un taller artesanal donde se realizan trabajos que ya no quedan", asegura Víctor, cuyo único conocimiento de esta labor procede de su padre "que cuando era joven trabajó de tonelero".

Salvo eso, tal y como reconoce Fernando, "no sabíamos nada de esta profesión", algo que compensan "con muchas ganas de aprender. Está claro que hay cosas que no se aprenden en cuatro o cinco meses que dura el curso pero vamos a intentar que nos sirva para el futuro".

Como ellos, este curso formativo, enmarcado dentro del Proyecto de Posicionamiento Competitivo y Consolidación Empresarial, lo están recibiendo diez compañeros más, entre las distintas tonelerías de la zona: Huberto Domecq, Vasyma y Tonelería Galván, la última en incorporarse al programa; además de las bodegas González Byass y Fundador.

Esta acción formativa durará hasta principios de agosto, con un total de 500 horas, distribuidas en 85 días lectivos. En total serán 360 horas de prácticas y 140 de formación teórica específica, con contenidos transversales como el de seguridad e higiene en el trabajo. Las personas que participan en la formación tienen un nivel de formación de grado medio; 10 de ellos tienen residencia en Jerez y los dos restantes, en Sanlúcar de Barrameda y Chiclana.

Ana Carrera, diputada de Empleo, destacó en su visita realizada ayer a Jerez que estos cursos "se han hecho en consenso con la Confederación de Empresarios", reconociendo que casi "es una formación a la carta". Sobre su desarrollo confesó que en la primera edición, en 2017, en la que tomaron parte 96 personas, "los ratios de inserción que hemos logrado en las acciones formativas han superado al 80 por ciento de las personas que han participado".

Por su parte, Juan Núñez, vicesecretario de la Confederación de Empresarios de Cádiz, señaló que esta formación tiene que ser "eminentemente práctica" y su buena acogida ha hecho que "a día de hoy tengamos más empresas solicitándolos que cursos".

Laura Álvarez, teniente de alcaldesa del Ayuntamiento, subrayó sobre esta apuesta de empleo que "es importante para una ciudad como Jerez impulsar este tipo de oficios relacionados con nuestra cultura vitivinícola como la tonelería". Asimismo, recordó que "aunque se trate de una especialización tradicional, la demanda de trabajadores con esta formación específica y cualificada continúa siendo importante en las empresas productoras".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios