"Aunque no lo parezca, el teatro es la mentira más verdadera que existe"

  • El actor jerezano debuta el próximo 12 de abril en la Sala Compañía con la obra 'La niebla', interpretada por la compañía 'Tras el Trapo' y basada en unos poemas del escritor también de Jerez José Mateos

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-¿Cree que el debut le llega en un buen momento?

-Este trabajo lleva fraguándose cuatro años. Es decir, no es algo nuevo. He estado buscando actores y actrices que dijeran bien el verso. No ha sido fácil, pero creo que mi estreno llega en el momento preciso.

-Cuál ha sido el trabajo más destacado de este debut en la dirección de escena?

-Trabajar con la gente y acercarles a lo que tú piensas que es el teatro. La experiencia bonita es poder trasladar al escenario las sensaciones y las imágenes que te ha dado el libro y he plasmado ahora. Es lo que he querido hacer. En realidad 'La niebla' no tiene dramaturgia porque es un poema de José Mateos, lo que he tratado es de crear un nexo de unión entre el personaje y principal y los dos personajes que he creado para, con las palabras del texto, ellos se hablen a sí mismos.

-¿Si hubiera una palabra para definir la dificultad de este trabajo?

-La gran dificultad ha sido adaptar esas imágenes que yo he visto en el poema, a lo que he leído. También mover a la gente en el escenario con pocos elementos escénicos: un baúl, una mesa, una silla. Nada en realidad. Lo que sí hay es una presentación, donde se habla del ser humano pero con un lenguaje diferente. Es un lenguaje en verso, como un "monólogo" a tres voces, que le hace muy diferente. Además he tenido que enseñar no sólo a recitar los versos, sino a moverse en el escenario, dos cosas completamente diferentes. Hay que saber hablar y saber decir, que no es lo mismo.

-Habida cuenta del que el teatro en Jerez no tiene un seguimiento ni una afición destacada, ¿le da miedo este estreno de 'La niebla'?

-Te digo una cosa: lo último que yo pienso cuando me pongo a trabajar y a montar, es en el público. Esto no es sólo un trabajo mío, sino del resto de actores, etc., para que eso funcione. ¿Entiendes? Eso no depende de una compañía ni de una persona en concreto. Pero es que el seguimiento del público no depende sólo del público en sí.

-¿Entonces?

-Es que es una cuestión de la política teatral que se está haciendo en este país. Esa desidia no es exclusiva de Jerez. Porque, ¿qué teatro de creación se está haciendo? Prácticamente ninguno. Excepto alguna rara excepción, gente comprometida con un lenguaje, sin buscar el chiste fácil ni la ola de lo que está de moda... No hay nadie.

-Interpretación y dirección, ¿le llenan igual?

-Son muy diferentes. Cuando estaba haciendo el trabajo de dirección, también tenía mi visión como actor que soy. En cualquier caso, son dos mundos diferentes. Es otra manera de hacer las cosas. Mientras como director estás creando desde fuera, como actor estás creando desde dentro, desde el escenario.

-Esta vieja aspiración de dirigir, ¿será flor de un día o habrá más trabajos suyos al otro lado del escenario?

-Yo creo que es algo puntual que quería hacer. Lo tenía ahí un poquito clavado y me lo he podido sacar. Al principio estaba un poco escéptico porque dirigir es muy difícil.

-La relación actor-director de escena para que el trabajo llegue a buen puerto, ¿cuál tiene que ser?

-Lo primero es que crean en ti y te respeten, si no, no se llega a ninguna parte. Lo segundo es que hacerles partícipes de ese proyecto para que los actores y demás se sientan involucrados y se entreguen de la misma manera que cuando tú haces las cosas.

-¿Y la relación entre el patio de butacas y el actor va por el mismo camino?

-Por supuesto. Lo importante es decir las cosas de la manera que tú quieres. También está la sinceridad. No se puede mentir.

-Un contrasentido si estamos hablando de actuar.

-Aunque no lo parezca, el teatro es la mentira más verdadera que existe.

-No me atrevería a preguntarle si es necesario, pero, ¿echa de menos una escuela de interpretación profesional en Jerez?

-Hombre, por supuesto. Haría falta una escuela con unos profesores que supieran de verdad, y no gente que no tiene ni idea, que prepara al interesado durante dos años, pero que después llegan a otro sitio y se ve que no tienen ni puta idea. Ésa es la realidad.

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