"No se me ha pasado por la cabeza una dimisión del consejo"

  • José Mazuelos Pérez hace un repaso de los asuntos más importantes de la Diócesis de Asidonia-Jerez y adelanta las pautas del curso que acaba de comenzar

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-¿nos gustaría que hiciera una primera valoración de este comienzo de curso?

-Comenzamos con la Eucaristía de apertura y la semana de teología. Se ha entregado el plan pastoral. En este curso queremos profundizar en el amor y justicia. En la familia y en las relaciones. Reflexionar sobre la belleza del amor humano. Y en este tiempo con más razón. Estamos viviendo una época de utilitarismo e individualismo radical que, como dice el Papa Francisco, es la razón de ser de tanta economía del descarte. Debemos de educarnos y aprender a vivir el amor que es contrario al individualismo. Por eso la familia es lo más contrario que existe ante el individualismo. Sin embargo nos quieren invadir con una mentalidad anglosajona mientras que para nosotros, que venimos de la cultura grecolatina, la familia es muy importante. Así que hay que educar en el amor especialmente en la preparación al matrimonio.

-Hablando de las nuevas líneas que el Papa Francisco plantea a la Iglesia ante los desafíos de la sociedad actual ¿Cómo está calando toda esta nueva postura en la Iglesia Diocesana?

-El Santo Padre remarca la necesidad del amor. Eso no quita que, ante las situaciones difíciles entre dos personas, que no sólo puede entenderse desde la percepción, hay que atender y ayudar. En ese sentido nos llama a ser una Iglesia en constante salida y de hospital de campaña. De acoger a las personas más heridas. Nos llama a una Iglesia más cercana a todos. En definitiva ante los problemas matrimoniales que tenemos en la sociedad real. Pero la Iglesia nos invita a vivir la plenitud del amor que, de hecho, se da en el matrimonio. La belleza del amor que nos dibuja el Papa. Ante la situación de dificultades, tenemos que estar ahí ayudando y abriendo puertas. Esa dimensión pastoral que no debemos de olvidar. D. Ángel estuvo haciendo un gran trabajo en el tribunal eclesiástico con las nulidades. Lo recuerdo mucho. Tenía mucha experiencia para orientar a las personas. Y estuvo al pie del cañón. Siento mucho su pérdida. Pero ahondando en lo que me pregunta, debo decir que ahora en el tribunal eclesiástico hay mucho más movimiento. Muchas personas vienen a consultar su situación. Se ha cuatriplicado el número de demandas de personas que solicitan nulidad o que se estudie su situación. Ahora se hace más personalizado. Hemos tenido que organizar en la Diócesis un tribunal eclesiástico a pleno pulmón. De ocho o diez peticiones de nulidades, ahora podemos tener hasta cien. Hay que atender a las personas con entrevistas y con cariño.

-Se está trabando en su episcopado en el patrimonio de la Diócesis. Ahora se ha intervenido la torre de la Catedral y el pasado viernes usted inauguraba una segunda fase de remozamiento de San Dionisio.

-Tenemos proyectos importantes. El patrimonio de la Iglesia debe de estar al servicio del bien común. Eso fue lo que propició que se abriera la Catedral, poniéndolo en valor. Nuestra obligación es conservarlo y mostrarlo. La ciudad está encaminada al sector del turismo. Así que hay que apostar y fomentar nuestro patrimonio. Los poderes públicos deben de poner más interés. Tiene que ayudar para ir manteniéndolo. Las iglesias las disfrutamos todos. Sin perder la dimensión religiosa.

-La torre de la Catedral es un proyecto importante.

-Sin duda. Hay un bonito proyecto que es la antigua casa del deán. Ahí, tras unas excavaciones, han aparecido las bodegas antiguas del cabildo, restos de la antigua colegiata, un pórtico que pertenece al antiguo claustro de entrada. Es un proyecto importante que estamos preparando. Llevaremos parte del archivo a las antiguas bodegas. Y además ha aparecido una muralla que pone en duda toda la historia de Jerez.

-¿Me podría desarrollar lo de la muralla?

-Pues ha aparecido una muralla defensiva de un metro de ancho, con un arco, que pone en duda muchas cosas. Lo han estado viendo los arqueólogos y no saben, de momento, darle una explicación de esta muralla en dicho emplazamiento.

-El comienzo del curso tiene una especial señalización con la celebración de los cuatrocientos años del Voto Inmaculista en la ciudad.

-Hay acontecimientos importantes. Como la apertura de la exposición o la venida de la Amargura a la Catedral. Además destaco que la imagen del Voto del cabildo catedral que ha sido restaurada. Esto es también destacable.

-¿Hay posibilidad de que en la Purísima vengan en años sucesivos otras Dolorosas como este año la Amargura?

-El pasado año vino el Perpetuo Socorro. Y este año la Amargura. El que viene no sabemos.

-Sería el año de la Piedad. Son trescientos años de su hechura.

-Ya se verá cuando llegue el momento. Si no es aniversario de la hermandad lo veo más complicado. No podemos saltarnos las normas que ya nos pusimos hace unos meses.

-El decreto de las agrupaciones parroquiales. Usted abrió la manga al comienzo de su episcopado. Ahora la cierra.

-Yo no he abierto nunca la manga. Las que yo erigí como hermandades las recogí siendo agrupaciones cuando llegué a la Diócesis. Ahora hemos estado viendo que han comenzado muchas agrupaciones no sólo en Jerez, sino en toda la Diócesis. Hay que tener cuidado. Y decidir con discernimiento. No puede ser que se junten cuatro o cinco devotos junto a un cura y un escultor con el fin de hacer una hermandad. Cuando el obispo hace un decreto lo hace para toda la Diócesis. Habrá zonas en las que se vea oportuno crear una agrupación porque es necesario a nivel pastoral. Pero derechos contraídos no hay. No por ser agrupación, el fin es llegar a ser una cofradía e ir a la carrera oficial. Habrá que mirar más detenidamente a la hora de erigir agrupaciones. Y exigiremos más en sus raíces y en su poder de convocatoria por el número de hermanos que tenga.

-Hablando de carrera oficial ¿No cree usted que se ha montado un buen lío?

-Yo no me meto en este asunto. Esto lo tiene que valorar el consejo y los hermanos mayores. Siempre buscando el bien común de todos. Lo que otros años se podía hacer, ahora parece que ya no es tan seguro. Pero nadie es especialista en este asunto excepto los técnicos. Yo sólo exijo que vengan a la Catedral. No me he manifestado ni estuve en el pleno. Si es necesario el cambio, pues tendrán que seguir trabajando con otras posibilidades, pero no sé lo que harán ni me meto en este asunto.

-Han sido dos propuestas las rechazadas por el pleno a este consejo. ¿Tendrían que entrar en un periodo de reflexión?

-Yo no lo creo. Su misión es trabajar con independencia de que se apruebe o no en el pleno. Por tanto, el consejo está vivo porque hay ganas de trabajar.

-¿No ve usted erosión?

-Un hermano mayor puede cesar a un cargo si pierde la confianza en él. Lo explicita el derecho canónico. Una persona también puede estar quejosa con lo que haga un hermano mayor. Es lícito. Así que en lo concerniente a esto de las dimisiones se ha hecho todo con trasparencia. Si alguien no está de acuerdo, el presidente, en este caso, tiene el derecho de cesarlo. ¿Quién tiene razón? Pues me imagino que las dos partes tendrán una parte de razón. Cuando alguien no ha sido informado tiene razón así como el presidente de cesarlo si pierde su confianza en él. En cualquier caso prefiero una colorada a cien amarillas. Muchas veces más vale acabar que seguir con una brecha, con divisiones y desconfianzas. Eso es un palo en la rueda de una carreta.

-¿No le extrañaría que el presidente depositara la llave de Curtidores en su mesa?

-No creo que ocurra esto. Se está trabajando. No se me ha pasado ni por la cabeza. Podría hacerlo, pero no lo creo. No es un fracaso, son propuestas que salen adelante o no.

-Entorno a la Patrona y el Patrón hemos tenido también un comienzo de curso movido. ¿Qué tiene que decir el prelado en este sentido?

-Lógicamente nuestra tierra tiene una referencia y unas raíces con sus patronas. Nosotros no vamos a ser menos. Jerez celebra a su Patrona. Lo mismo que lo hace El Puerto con los Milagros, Sanlúcar con la Caridad o Chipiona con su Virgen de Regla. Podría seguir mentando muchos más pueblos de la Diócesis. En España ocurre lo mismo. Begoña en el País Vasco o el Pilar en Zaragoza. O Montserrat en Cataluña. Nos une nuestra Patrona y todos nos sentimos orgullosos. Me pidieron que sacara una nota a raíz de la polémica, pero también es cierto que no había nada oficial por parte del Ayuntamiento ni yo tenía constancia de que se fuera a quitar la festividad de la Merced. De hecho fue una confusión. Hay un arraigo importante. En cuanto a San Dionisio es el reflejo de conformar un reencuentro con la historia de la ciudad. Gracias al Patrón tenemos el pendón y no tenemos aquí una teocracia. Hay libertad religiosa y de enseñanza y toda una historia. La Iglesia ha hecho muchos esfuerzos y grandes pasos para separar el poder Iglesia-Estado. El pendón habla de una igualdad, de unas conquistas importantes. Eso no se tiene que perder porque es nuestra historia. Es el día de los reconocimientos. No podemos tirar nuestras tradiciones y nuestras raíces. Hay que conservarlos. Si la quieren quitar, tampoco yo me voy a meter. Pero soy partidario de mantenerlas tal y como están.

-Ha habido muchos traslados de párrocos.

-Es muy complicado y muy amargo y penoso para el obispo. Cuando mueves una ficha, hay que mover muchas después. La cuestión es muy complicada. Intento hacerlo lo más adecuadamente. Muchos parroquianos se quejan de que traslade a su párroco. A lo mejor lo hago por eso, porque es un buen sacerdote para otra parroquia necesitada. Hemos hecho los cambios más adecuados este año.

-Un carisma tan importante como es el de las órdenes religiosas se nos están yendo de Jerez.

-Es una pena para todos. La mano social de la Iglesia está en manos de religiosas y religiosos. El problema es que están todos mayores. Estamos en este sufrimiento. De todas formas, el Señor irá marcando las pautas. Afortunadamente las tres comunidades recientes que se nos han ido se fueron de Jerez, pero no de la Diócesis. Los capuchinos seguirán desde Sanlúcar. Los franciscanos siguen en Regla. Y los jesuitas están en El Puerto con todas sus labores. En comunión total con la Diócesis. Al primero que le duele es a mí porque hay que sustituir. Como en Madre de Dios. Pero reconozco que los jesuitas han sido caballeros. Nos han dejado todo, hasta los ornamentos litúrgicos. No se han llevado nada para que siga al servicio de la Diócesis. Sin embargo, redentoristas y dominicos están apostando por Jerez.

-¿Y si una congregación quisiera venir a Jerez el obispo los recibiría con los brazos abiertos?

-Por supuesto.

-¿Y de esa revisión que se iba a hacer de las normas para las hermandades sigue adelante?

-Pues seguirá. Está en manos de los expertos y del secretario canciller y del vicario judicial. Tenemos pocos especialistas en derecho canónico. Pero seguiremos adelante. Desde la delegación de hermandades siguen trabajando. Este verano se han visto cosas y ahora en el comienzo de curso organizaremos un calendario.

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