Las referencias de un abstracto imperecedero

COINCIDIENDO en el tiempo y en el espacio con la espléndida exposición que sirve de presentación en España de la obra de Roni Horh, el CACMÁLAGA acoge la que es también la primera muestra individual en nuestro país del pintor Jason Martin, un artista que hace de la pintura un juego de mágicas ofertas donde el espectador va a encontrarse, de nuevo, con la esencia de un abstracto que manifiesta sus máximas posiciones expresivas. Perteneciente a una de las generaciones de artistas ingleses con más proyección internacional - a ella pertenece también los hermanos Chapman - Jason Martin ( Jersey, Islas del Canal, Reino Unido 1970) es autor de un trabajo contundente donde la pintura vuelve a retomar su espíritu de universalidad, logrando la conjunción perfecta e indisoluble entre el continente y el contenido.

La exposición acoge diez obras de gran formato realizadas en el pasado 2007 y que sorprenden por las calidades tanto del material como de los soportes. Grandes superficies de aluminio sirven de escenario a un desarrollo pictórico, pulcramente estructurado para dar forma a esa experiencia suprema donde los campos de color manifiestan todo su especialísimo sentido y abren las perspectivas de una plataforma llena de rigor y plasticidad.

En la obra de este artista inglés se da un paso más en las fórmulas abstractas que hicieron fortuna en la América de los años sesenta con aquellas obras - color field painting - que marcaron un hito en las disposiciones de un expresionismo esencial con el color suscitando las mayores de las emociones plásticas.

Ahora el artista suscribe un discurso que va más allá, abre las perspectivas y patrocina un nuevo lenguaje donde, además del propio soporte, la luz y la estructuración del color marcan unos nuevos horizontes llenos de fortaleza plástica y rigor artístico.

La emoción del puro lenguaje pictórico, las marcas ineludibles de una pintura totalitaria, los arbitrarios desenlaces cromáticos, los infinitos gestos contenidos y las volubles perspectivas ópticas, con una pincelada oscilante que genera ilimitadas sensaciones, la obra de Jason Martin nos conducen por una espectacular sinfonía cromática que nos abren los horizontes de un arte grande, lleno de especial sentido y que nos traslada a muchas y especialísimas.

La exposición que se presenta en el Centro de arte malagueño vuelve a inundarnos de un atractivo arte internacional. La obra de Jason Martin supone el feliz encuentro con una pintura total, pero también con aspectos ineludibles de un arte que hasta aquí llega en muy pocas ocasiones.

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