De las rutas de sabores de Italia a la apuesta cultural de Saumur

  • Los países mediterráneos contrastan distintas experiencias en turismo enológico · Los consejos reguladores y varias autonomías explican sus políticas para crecer en esta actividad económica

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Un triste stand en una esquina de tránsito, pero en el que apenas nadie recala, anuncia la llegada de Vinoble a la ciudad en mayo del próximo año. El comisario del majestuoso salón jerezano de los vinos nobles y periodista especializado en la materia, Carlos Delgado, fue precisamente uno de los ponentes en la jornada inaugural del congreso, la del lunes, dedicada casi en exclusiva a las distintas experiencias enoturísticas que se desarrollan en España y Portugal. Pero Vinoble es aquí el convidado de piedra.

A los congresistas les costó trabajo madrugar ayer. La cena temática del flamenco y el jerez se prolongó hasta la madrugada y en sus caras se adivinaba el cansancio conforme se incorporaban, tarde, a la primera sesión de la segunda jornada, que podría resumirse bajo el epígrafe del enoturismo en Europa. Las experiencias de Francia, Italia, Portugal y España conformaron, tal vez, la mesa redonda con más interés para el Marco de Jerez.

Alain Parenteau (con entrevista adjunta) presentó el modelo multizonal 'Vitour', basada en paisajes que de por si tienen gran valor ecológico en zonas de Francia, Austria, Italia, Oporto, Rhin y Tokaj.

El también francés Jean-Maurice Bellayche, de Bouvet Ladubay, explicó la experiencia de enoturismo que se lleva a cabo en Saumur (sí, la zona mundialmente famosa por la equitación), una experiencia muy peculiar por el fuerte componente cultural que tiene. Según explicó, las bodegas -bodegas en el sentido de cavas- se aprovechan también para programar distintos actos culturales (teatro, danza, conciertos de música, etc). Todos estos eventos culturales han creado una especie de simbiosis con el mundo bodeguero, de tal forma que no se sabe si cabe hablar de espectadores en bodega o de enoturistas atraídos por el mundo de la cultura. En la comarca de Saumur las ventas directas de vino alcanzan ni más ni menos que el 10 por ciento, un porcentaje muy alto.

Por parte de Portugal, Alberto Strazzera, reconoció que Portugal estaba más atrasado en enoturismo que Francia, Italia e incluso España. Son Oporto y la zona aledaña del Vinho Verde las que tienen más desarrollado el turismo enológico, con unas propuestas en las que aparecen algunas claves que también se dan en el resto de países del arco mediterráneo, como por ejemplo la apuesta por la arquitectura.

En cuanto a Italia, Iole Piscolla, directora del Centro de Estudios y Servicios del Vino y del Sabor (Florencia), hablo de la importancia que tiene para la facturación de las bodegas (cerca del 40%) en turismo y actividades complementarias. Piscolla señaló que, actualmente, las experiencias que se están llevando a cabo van más allá del vino y la gastronomía (maridajes), hasta el punto de que ya se habla del 'rutas de sabores'.

Pilar Muñoz, de Sandeman (Sogrape) explicó la experiencia de un grupo portugués pero que tiene un pie en Jerez. Muñoz destacó la autonomía que tienen cada uno de los centros de visita del grupo, con el común denominador del apoyo a las marcas.

Las distintas políticas de turismo enológico, los alojamientos en lagares y viñas y la comercialización del enoturismo, tuvieron también su sitio en el Campus.

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