El tiempo ralentizado

CALQUIERA sabe, aunque se pueda medir, que el tiempo es algo muy relativo y que las cosas transcurren a cámara lenta o a velocidad de vértigo dependiendo de lo que se trate. Ahora que todo parece ocurrir a mil revoluciones por minuto, los ciclos vitales parecen estirarse como chicle: antes un hombre o una mujer con cuarenta años prácticamente había hecho todo lo que tenía que hacer en este mundo. Ahora los jóvenes se ven obligados a completar su ciclo formativo, con masters y demás, hasta prácticamente la treintena. Las posibilidad de trabajar y por lo tanto, de irse de casa antes de esta edad, es bastante complicado. En más de 31 está también fijada la edad media a la que las mujeres tienen su primer hijo y una vez que has conseguido un puesto de trabajo, te verás atado a él hasta cuando ya estés lleno de achaques. Eso sí, la esperanza de vida también es mayor pero, ¿con qué calidad?

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