"Este trabajo no tiene nada de divertido, pero me satisface"

- ¿Qué balance hace del tiempo que lleva al frente de la Fundación Teresa Rivero?

- El próximo día 23 de febrero se cumplirán cuatro años de la inscripción ante notario de la Fundación, la aprobación de los Estatutos y el nombramiento del primer Patronato; fecha que marcó el comienzo de nuestras actividades para abordar la mejora de las condiciones de vida, socioculturales y educativas de la población. El balance es, sin duda, muy positivo; aunque nos sintamos naturalmente insatisfechos por la imposibilidad de atender todas las peticiones que nos llegan.

- En tiempos de crisis, ¿cree que este tipo de fundaciones son todavía más necesarias?

- Sin duda, y debemos sentirnos orgullosos del gran número de personas que trabajan desinteresadamente por Jerez en los más diversos campos. No obstante, la mayoría de estos colectivos ven dificultada enormemente su labor al tener que depender, en la mayoría de los casos, de subvenciones de organismos oficiales que no les llegan en cuantía suficiente ni con la regularidad debida; a pesar de que, en muchos casos, suplen con su labor servicios que corresponderían a estos mismos organismos. ¿Nos hemos parado alguna vez a pensar en qué pasaría si, de repente, todas estas entidades se viesen obligadas a paralizar sus actividades por falta de medios?¿Quién las sustituiría y cuánto costaría? Aunque compartimos objetivos, en este aspecto sí nos diferenciamos de ellas, pues tenemos la suerte de contar con mecenas como José María Ruiz-Mateos y Teresa Rivero.

- Imagino que les gustaría atender a todas las peticiones que reciben pero, ¿cuál es el criterio por el que se rigen para decidir cuáles son las que se atienden y cuáles se tienen que quedar a la espera de una mejor ocasión?

- A excepción de los casos en que se hace mediante convocatoria pública (premios, becas,…), todas las peticiones son estudiadas con el máximo interés y se atiende al mayor número posible en función de la disponibilidad y por el orden que se establece en cada caso. No obstante, nunca hemos dado por descartada ninguna solicitud y, en cuanto vemos ocasión, las retomamos para intentar atenderlas.

- Aunque no esté en activo, usted que fue alcalde, ¿le sigue gustando la política y sigue los vaivenes de ésta en el ámbito local?

- Ni estoy ni quiero volver a estar activo en este terreno, porque sigue sin gustarme la forma de hacer política que estamos viviendo. La misma que me hizo abandonarla hace tiempo. Ello no quiere decir que no procure estar al día de esos vaivenes y de cuanto sucede en el ámbito local, aunque intento mantenerme en mi papel de 'ex' y no opinar públicamente.

- ¿Qué le divierte y le gusta más de este trabajo?

- Hay quien me ha dicho que tengo el trabajo más bonito de Jerez, y comparto su opinión. ¿Quién no desearía que, después de toda una vida dedicada a la docencia, le pusiesen en sus manos una fundación como ésta? Pero lo que no tiene este trabajo es nada de divertido. Conocer de primera mano las necesidades de muchos conciudanos y, en la mayoría de los casos, no poder ayudarles, no es ni divertido ni gratificante; aunque sí es cierto que sientes una gran satisfacción cada vez que sacas adelante un proyecto o recibes una muestra de agradecimiento; aunque sólo hayas sido un simple mediador para hacerles partícipes de la generosidad de José María Ruiz-Mateos, Teresa Rivero y su familia.

- ¿Cómo es su relación con las distintas administraciones? ¿Hay apoyo o lo que hacen es cubrir el hueco que no llenan otros?

- ¡Ojalá fuésemos capaces de cubrir ese hueco sin llenar! En nuestra sociedad hemos llegado a tal grado de egoísmo que sostener una fundación de este tipo es considerado algo casi inaudito, cuando debería ser una normal. La relación con las distintas administraciones son muy buenas, pues nos vienen atendiendo con gran cariño.

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