El vandalismo 'asalta' la barriada El Pinar

  • La asociación vecinal denuncia el “abandono” de la zona y se ve obligada a cerrar las instalaciones deportivas municipales

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Cerradas. Así están las instalaciones municipales de la barriada El Pinar-La Pita después de que el presidente vecinal, Manuel Cazorla, se viera obligado a colocar unos candados en los accesos “por seguridad”. El vandalismo ha provocado importantes desperfectos tanto en la zona deportiva como en la sede de la asociación y ante esta situación a Cazorla no le ha quedado otra que presentar una nueva denuncia en la comandancia de la Policía Local de La Granja acompañada por fotografías que reflejan el estado de la zona. “No es de recibo que esto esté así. Nos ha costado mucho trabajo conseguir unas instalaciones para la barriada y ahora están absolutamente abandonadas”, declara Cazorla.

El presidente vecinal recuerda que hace aproximadamente un año la delegación de Deportes decidió prescindir del celador que controlaba las instalaciones “y desde entonces se ha visto un sorprendente deterioro. A cualquier hora se utiliza sin control el centro deportivo, perjudicando a los vecinos con voceríos, balonazos en las mallas que están a punto de desmoronarse, ruidos y resto de las necesidades de los perros en cada rincón”, a lo que añade que “esto es una irresponsabilidad en  toda regla, pero no le echamos la culpa al nuevo gobierno, sino al abandono del Ayuntamiento de Pilar Sánchez durante el pasado año”.

Lo cierto es que la zona presenta un estado lamentable con mallas rotas, ausencia de redes en las porterías del campo de fútbol, papeleras dobladas, basura por cada rincón de la instalación y sin olvidar un parque infantil que según la asociación está muy lejos de cumplir con las medidas de seguridad reglamentarias.

Al abandono municipal se une un vandalismo juvenil que empeora la imagen del barrio. “Han roto los cristales de la asociación vecinal y del salón del centro de barrio. Queremos seguridad porque ahora mismo el descontrol es más que evidente. No podemos permitir que unas pistas deportivas se conviertan en un botellódromo y los servicios complementarios de esta zona sean el lugar de encuentro para otras práctica muy poco saludables”, critica el presidente vecinal de El Pinar, quien añade que “parece que tiene que pasar algo malo para que actúen en la barriada. La gente no se puede ni imaginar lo mal que lo estamos pasando y nadie hace nada por evitarlo. Señores, que hasta los jóvenes se meten con las motos y hacen ‘caballitos’ por las pistas. ¿Esto es normal?”.

Pero la denuncia no sólo se quedó en la comandancia. Cazorla ha entregado las llaves de los candados en la delegación de Deportes y ha registrado un detallado escrito con los problemas del barrio en Seguridad Ciudadana, Medio Ambiente y Participación. “Se ha notificado todo a los delegados porque esto es tercermundista y no se puede consentir por más tiempo. Sé que las cosas están muy mal en el Ayuntamiento, pero siempre nos pueden ayudar en especie”, declara Cazorla. Pero si ayuda le pide al nuevo gobierno, las críticas se centran en la anterior corporación municipal. “¿Quién tiene la culpa de todo esto? En mi opinión, no sólo los delegados, sino la gente que los rodea, como Gabriel Selma que comentó que las instalaciones deberían estar siempre abiertas”, remarca Cazorla.

“Pedimos vigilancia porque vienen jóvenes de todas partes a practicar, algunos el deporte, y otros las ‘litronas’ y actos que no son de recibo”, señala el presidente vecinal, quien lamenta la evolución de la zona a un estado de descontrol total. “Esto era tan bonito que es incomprensible cómo está”, concluye Cazorla.

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