La venta de viviendas firma su mejor año desde el estallido de la burbuja

  • 2017 se salda con 1.819 transacciones, el 11% más que en el ejercicio anterior

  • Los bajos precios animan el mercado hasta duplicar las 885 operaciones de 2013, el peor año de la crisis

Promoción inmobiliaria de la calle Paúl, de las pocas promociones de vivienda nueva construidas en la ciudad en los últimos años. Promoción inmobiliaria de la calle Paúl, de las pocas promociones de vivienda nueva construidas en la ciudad en los últimos años.

Promoción inmobiliaria de la calle Paúl, de las pocas promociones de vivienda nueva construidas en la ciudad en los últimos años. / miguel ángel gonzález

Los bajos precios mueven el mercado inmobiliario. Jerez cerró el último trimestre del año con un total de 525 transacciones, el mayor registro desde principios de 2016. El dato aún provisional publicado por el Ministerio de Fomento supone un aumento trimestral cercano al 30% -120 transacciones más- y un incremento interanual del 11% -53 operaciones más-.

Las algo más de medio millar de transacciones de la recta final de 2017 es el mejor resultado del cuarto trimestre en los últimos siete años -en 2010 se alcanzaron las 538- y ponen el broche a un ejercicio redondo que el municipio jerezano cerró con un total de 1.819 compraventas en el acumulado anual, la mayor cifra en la última década -en 2008 se vendieron 2.757 inmuebles-.

La recta final del año cierra con 525 viviendas vendidas y un aumento trimestral del 30%

Ese año, el de 2008, se expandió el tsunami de la crisis financiera, que asomó la pata con anterioridad en el sector inmobiliario, que se desmoronó a las primeras de cambio a causa de su excesivo apancalamiento y escasa profesionalidad.

Hasta el estallido de la burbuja inmobiliaria, allá por el 2007, en el municipio jerezano se firmaban más de cuatro mil compraventas de viviendas al año, rozándose incluso en el ejercicio de 2005 las cinco mil, que rezan como el máximo histórico en la ciudad.

El mercado inmobiliario se desmelenó en aquel trienio 2005-2007 movido por la especulación. La gente invertía en el ladrillo con vistas a revender a la mínima oportunidad que se presentase, en muchas ocasiones pocos meses después de la adquisición y, por supuesto, a precio muy superior. La banca, que acabaría por pagar su elevada exposición al ladrillo, concedía créditos hipotecarios por encima del valor de las viviendas -los préstamos daban para amueblar el piso y hasta para comprarse un coche- en base a tasaciones disparatadas y muchos clientes cayeron en la trampa. El negocio dejaba pingües beneficios y todo el que tuve oportunidad se lanzó a sacar tajada sin mirar las consecuencias.

Tras el estallido, el panorama cambió por completo y ya en 2008 las transacciones de vivienda se desplomaron por debajo de las tres mil. El sector entró en caída libre en los primeros años de la crisis, los más duros en el fuerte ajuste que paralizó por completo la construcción de nuevas promociones, hasta que en 2013 se tocó suelo con menos de 900 operaciones de compraventa.

Desde entonces, el sector ha ido recuperando el pulso paulatinamente, y aunque hay voces que alertan de una nueva burbuja, la mayoría de los expertos aprecian cambios sustanciales detrás de una reactivación construida sobre bases más sólidas.

De momento, la recuperación se traduce en el doble de viviendas vendidas en los últimos cuatro años, desde las 885 que marcaron el suelo de 2013 a las 1.819 del ejercicio pasado. La cifra actual se remonta a los inicios de la crisis, pero sigue estando lejos de las 4.908 transacciones que se alcanzaron en la cima de la burbuja. Y lo que es más importante, los precios en el mismo periodo se han moderado, pues el metro cuadrado se mantenía en 2013 por encima de los mil euros y ahora supera ligeramente los 900 euros.

Al cierre de 2017, el precio medio -hay que tener en cuenta que en Jerez hay una gran bolsa de viviendas a la venta en barrios desfavorecidos que abaratan el precio- era de 907 euros, lo que representa un descenso de medio punto frente al trimestre anterior -911,7 euros- . En el último año, sin embargo, el precio experimenta un repunte del 6%, que se traduce en cincuenta euros más por metro cuadrado.

La práctica totalidad de lo que se vende es segunda mano, en concreto, según las estadísticas provisionales del Ministerio de Fomento, en torno al 95% de las 1.819 transacciones de 2017 corresponde a vivienda usada frente a las apenas 71 viviendas nuevas vendidas en el conjunto del año.

El dato del cuarto trimestre es similar, ya que 497 de las 525 compraventas totales (95%) tienen a la vivienda de segunda mano como protagonista.

Por la tipología de los inmuebles, la vivienda de renta libre mantiene su hegemonía con más del 80% de las transacciones -el 86% en el último año con 1.581 operaciones y el 81% en el cuatro trimestre del año con 428-.

La vivienda protegida (VPO) pierde peso en los últimos años, en los que ha pasado de representar entre el 18 y el 20% del bienio 2014-2015 al 15% de los dos últimos ejercicios. El año pasado se vendieron 309 viviendas protegidas.

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