La veteranía y la juventud se dan la mano en el colegio de abogados

  • Salvador Salvago fue homenajeado al cumplir las bodas de oro en la profesión

Salvador Salvago, Rodrigo Fournon y Alfonso Villa fueron ayer los principales homenajeados en un acto que tuvo lugar por la tarde en el colegio de Abogados de la ciudad, que se encuentra inmerso en plenas fiestas patronales a la Virgen de la Consolación.

De hecho, ayer se congregaron distintas generaciones de letrados en el órgano colegial de la calle Sevilla para vivir distintos momentos. En primer lugar, le tocó el turno a los jóvenes, es decir, a los abogados que se han incorporado en este año como colegiados en el órgano que tiene a Ignacio Vergara como decano y que se acerca a los seiscientos colegiados. Cada uno, cerca de una veintena, hizo su juramento solemne en presencia de algunos de sus familiares y de sus padrinos, otros abogados de la ciudad.

Luego le tocó el turno a la veteranía porque se reconoció a tres letrados que han cumplido en este año medio y un cuarto de siglo en la profesión, respectivamente. Así, Salvador Salvago Mora recibió un diploma en el que se le reconoce su medio siglo dedicado a esta profesión. Cincuenta años suponen toda una vida, "se dice pronto, pero es largo, muy largo", dijo. Salvago ha vivido una doble vertiente en la abogacía al ser secretario general en el Ayuntamiento y compaginar esta actividad con su despacho. "Ha sido una vida profesional muy intensa porque he tenido dos frentes. Eso supone una carga de trabajo grande que se ha soportado y además, encantado. Me encanta el ejercicio de la profesión y ahora desde que me jubilé en el Ayuntamiento, hace trece años, pues estoy dedicado a ella al cien por cien", comentó ayer. Salvago ha pasado muchas noches en vela "por los plazos, los malditos plazos que nos llevan a maltraer". Da a los jóvenes que juraron ayer como letrados consejos sencillos pero básicos para pisar firme en la profesión: "primero trabajo, honradez y deontología profesional. Seguro que con esas cualidades triunfan en la vida". Salvago fue el primer letrado en su familia aunque con él comienza un ciclo, ya que tiene cuatro hijos que son abogados. La vocación la sintió desde pequeño y considera que la carrera de Derecho "da una formación integral, humanista y social que ayuda al letrado a defenderse en la vida mejor que con cualquier otra profesión". Al tener una función pública, durante años no pudo ejercer en Jerez, pero se conformaba con hacerlo en otras localidades.

Rodrigo Fournon fue otro de los homenajeados por sus bodas de plata en la abogacía. "Para mí es un orgullo y supone sentirme querido por todos los que están aquí", dijo. Recomendó a los nuevos abogados que "tengan perseverancia, constancia y paciencia".

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