GP Argentina

Márquez llega a un escenario propicio para contrarrestar el 'efecto Viñales'

Marc Márquez. Marc Márquez.

Marc Márquez. / Efe

El español Marc Márquez (Repsol Honda RC 213 V) llega a un escenario propicio, el Gran Premio de Argentina que este fin de semana se disputa en el circuito de Termas de Río Hondo, para contrarrestar lo que se podría llamar el efecto Viñales. La victoria del piloto de Yamaha en la carrera inaugural no hizo más que confirmar todo lo que durante la pretemporada se había hablado sobre la conjunción casi perfecta del dúo formado por Maverick Viñales y su nueva YZR M 1, además de evidenciar las carencias de la moto del vigente campeón del mundo.

Viñales logró en Losail una victoria de raza, pues supo gestionar en todo momento las complicaciones que surgieron entonces como consecuencia de la lluvia y, sin perder los nervios bajo ninguna circunstancia, atacó a sus rivales para lograr un triunfo sin paliativos.

Pero Termas de Río Hondo, en principio, tendría que ser un escenario algo distinto. Es obvio que el flamante líder del mundial estará ahí, pero en esta ocasión se antoja mucho más complicada su victoria en un trazado que se le da muy bien tanto a Marc Márquez como a su Repsol Honda RC 213 V, aunque a ésta le falte todavía algo de aceleración para mostrarse al nivel de sus competidoras.

Márquez ganó en la carrera inaugural en Termas de Río Hondo (2014), después de conseguir el mejor tiempo de entrenamientos, algo que hasta la fecha -ser el más rápido en los entrenamientos- ha logrado en todas las carreras disputadas en Argentina.

En carrera y en 2015 no pudo subir al podio, ni acabó la misma, a pesar de que hasta la última vueltas luchó con el italiano Valentino Rossi (Yamaha YZR M 1) por el triunfo, pero un toque con éste le dejó fuera y a decir de muchos ahí comenzaron las "tiranteces" entre ambos que culminaron con la ya conocida carrera de Malasia que supuso la sanción al piloto italiano y le dejó sin las pocas opciones que por entonces tenía al título mundial.

Un año más tarde, en 2016, las "aguas" volvieron a su cauce. El triple campeón mundial de MotoGP del Repsol Honda fue el más rápido en entrenamientos y también en la carrera, por delante del propio Rossi y de su compañero de equipo Dani Pedrosa.

El bagaje de Maverick Viñales es bien distinto en Termas de Río Hondo, aunque no sea extrapolable al momento actual pues como piloto de Suzuki desde su llegada a MotoGP en 2015 las prestaciones técnicas no han sido las mismas. El año de su llegada a la categoría reina colocó la Suzuki GSX-RR en una meritoria décima posición, pero un año más tarde los problemas técnicos le obligaron a entrar en su taller durante la carrera y aunque regresó para terminarla, lo hizo a tres vueltas de Márquez y, por ello, fuera de la clasificación.

Termas de Río Hondo puede ser la primera cita en la que "calibrar" verdaderamente el potencial de ambos contendientes Maverick Viñales y Marc Márquez, a priori los grandes favoritos para destacar en Argentina, aunque sin olvidarnos del resto de pilotos oficiales de verdad, los poseedores del resto de Yamaha y Repsol Honda, a la sazón Rossi y Pedrosa, respectivamente, sin olvidarnos de las Ducati del italiano Andrea Dovizioso y Jorge Lorenzo.

Dovizioso llega con la moral alta tras su segunda posición en Losail, mientras que para Lorenzo será una nueva "piedra de toque" para su definitiva adaptación a la Ducati, máxime después de los entrenamientos privados que realizó la pasada semana en el circuito andaluz de Jerez de la Frontera y su undécimo puesto en la prueba inaugural de la temporada.

En buena lógica el potencial técnico de estas seis motos oficiales está un paso y hasta dos por delante de la competencia, entre las que pueden destacar, por lo visto en Losail, la Suzuki GSX-RR del italiano Andrea Iannone y la Aprilia RS-GP del español Aleix Espargaró, que deben confirmar, en condiciones climatológicas normales, que sus resultados no son fruto de esas circunstancias.

En el mismo caso se encuentra la gran actuación del debutante francés Johann Zarco, que con su Yamaha YZR M 1 del 2016 supo poner en un brete a sus rivales y liderar la carrera durante varias vueltas -hasta que se cayó-, si bien la lógica indica que esa no es su posición habitual y sí aquella que marcaron las excepcionales condiciones en que se disputó la carrera qatarí.

Pedrosa tendrá una buena oportunidad para mejorar su quinto puesto en un circuito en el que ha subido en dos ocasiones al podio de tres posibles, aunque ninguna en lo más alto, como también el citado Aleix Espargaró o Alex Rins, debutante en la categoría y noveno en Losail.

Héctor Barberá (Ducati Desmosedici GP16), más recuperado de su fractura de clavícula, debiera optar a estar entre los diez primeros, como también Álvaro Bautista (Ducati Desmosedici GP16), que sucumbió a las condiciones de Losail, mientras que para Esteve Tito Rabat (Honda RC 213 V) y Pol Espargaró (KTM RC 16) el objetivo tendría que ser estar en los puntos.

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