EEUU lanza otra ofensiva contra los talibanes en Afganistán

  • Unos 400 marines y 100 soldados afganos participan en una operación contra la insurgencia talibán para garantizar la seguridad antes de los comicios del día 20

Unos 400 marines estadounidenses y 100 soldados afganos lanzaron ayer otra ofensiva contra la insurgencia talibán en la provincia meridional de Helmand para garantizar la seguridad antes de los comicios presidenciales que se celebrarán el próximo día 20, según informó el mando militar de EEUU.

La operación Firmeza Oriental II, que comenzó durante la madrugada del miércoles en el distrito de Now Zad, cuenta con el apoyo de helicópteros y otros aparatos de la aviación militar estadounidense, detalló la comandancia de EEUU en un comunicado.

"Nuestra misión es apoyar a la Comisión Electoral y a las fuerzas de seguridad afganas. Ellos son los que están a cargo de estas elecciones. Nuestro trabajo es garantizar que hacen el suyo con seguridad", aseguró el comandante de los marines en Afganistán, el general de brigada Larry Nicholson.

De acuerdo con esta versión, las tropas tienen el objetivo de acabar con las "campañas de violencia e intimidación" de los insurgentes y garantizar la seguridad de los ciudadanos afganos de la zona para que puedan votar en las elecciones.

Además, la ofensiva pretende facilitar la comunicación entre los ciudadanos afganos y las administraciones locales.

El pasado 2 de julio, EEUU lanzó otra ofensiva, en la que participaron casi 4.000 soldados, para arrebatar a los talibanes sus principales bastiones en Helmand, donde se cultivan dos tercios de la producción nacional de opio, una de las fuentes de financiación de la insurgencia.

Y de forma paralela, unos 500 soldados británicos, encuadrados en la OTAN, desarrollaron otra operación contra los insurgentes en el distrito de Balbaji de esta misma provincia.

La insurgencia talibán, que tiene sus principales bastiones en las provincias meridionales de Helmand y Kandahar, instó a los ciudadanos a boicotear las elecciones e incrementó las últimas semanas los ataques contra las fuerzas internacionales y afganas.

La ofensiva no impidió que al menos cuatro agentes policiales murieran en un ataque de la insurgencia talibán contra un cuartel de las fuerzas de seguridad en la provincia septentrional afgana de Kunduz.

El jefe de la Policía provincial, Razaq Yacubi, explicó que un grupo de insurgentes atacó la madrugada del miércoles con armas ligeras el cuartel general de la Policía del distrito de Dashte Archi.

Durante el tiroteo, tres agentes y el jefe policial de Dashte Archi, hermano del gobernador provincial, Mohamed Omar, perdieron la vida. Mientras tanto, el portavoz talibán Zabihulah Muyahid, citado por la agencia afgana AIP, reivindicó la autoría del ataque y elevó a 12 el número de víctimas mortales en las filas de la Policía.

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