Obama, un joven negro que aboga por el cambio y la esperanza

  • El vencedor de Iowa ha conseguido convertir su falta de experiencia en símbolo del cambio

El joven senador negro de Illinois, Barack Obama, que ha ganado las primarias demócratas de Iowa, primera etapa para la designación del candidato a la presidencia de Estados Unidos, centra su  campaña en la necesidad de un cambio al frente del país.

Nacido en 1961 en Hawai, de una breve relación entre un estudiante keniano  y una madre blanca del Midwest, y graduado en la prestigiosa universidad de  Harvard, Obama ofrece una imagen de elegancia y rectitud, aunque no logra  disimular su falta de experiencia política. Consciente de esa debilidad, ampliamente explotada por sus rivales, sobre  todo la ex primera dama Hillary Clinton, ha consiguido convertirla en una ventaja presentándose en sus actos políticos como el candidato del "cambio" y de la  "esperanza".

Obama, que podría convertirse en el primer presidente afroamericano de  Estados Unidos, es comparado a menudo con John Kennedy. "Tienen un  impresionante número de cosas en común", explica Theodore Sorensen, ex  colaborador del asesinado presidente demócrata. La juventud, la belleza y la elocuencia de ambos políticos les permite  "seducir y entusiasmar a un creciente número de estadounidenses cada vez más  jóvenes", subraya.

Senador desde 2005 y único negro en tener un escaño en dicha cámara, Obama  no tuvo que votar sobre la guerra en Iraq, una ventaja frente a su gran rival,  la senadora Hillary Clinton, que dio su visto bueno a la invasión de 2003. El vencedor de Iowa recuerda a menudo que se opuso a la guerra desde el  principio y exige la retirada de las tropas estadounidenses.

El destino de Obama cambió en julio de 2004. Cuando subió a la tribuna en  la convención demócrata de Boston, era solamente un político local con  un "nombre raro" que trataba de entrar en el Senado norteamericano. Cuando salió del escenario, los delegados lo ovacionaron: "no hay Estados  Unidos de izquierda y Estados Unidos conservador. Sólo existe Estados Unidos.  No hay una América blanca y una América negra y una América hispana o asiática:  existen los Estados Unidos de América y somos todos uno", declaró.

En Iowa, un estado donde el 95 por ciento de la población es blanca, ha contado con una  fuerte participación en sus actos públicos, atrayendo sobre todo a más jóvenes  que cualquiera de los otros precandidatos a las elecciones presidenciales del 4  de noviembre.

Aunque aspire a convertirse en el primer presidente negro de Estados  Unidos, Obama no desea que el color de su piel se convierta en el tema de la  elección. Durante la campaña, no ha sido víctima hasta ahora de ataques racistas. En  cambio, algunos responsables de la comunidad negra le reprochan de "no ser  suficientemente negro".

"En cierta medida, Estados Unidos sigue viviendo en el pasado: el discurso  político negro sigue siendo el de los años 60 y del poder negro", afirma. "Pero  no creo que estas cosas preocupen hoy día a la mayoría de los electores negros,  ni tampoco la mayoría de los blancos".

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