Crisis

El conflicto del campo argentino se prolonga

  • Las patronales agropecuarias continúan con sus protestas y no exportarán granos. El Gobierno no dialogará si no "deponen su actitud".

Comentarios 2

Las patronales agropecuarias de Argentina resolvieron hoy continuar las protestas contra el gobierno, que sólo está dispuesto a reanudar el diálogo si los hombres de campo "deponen su actitud".

La Federación Agraria Argentina, la Confederación Intercooperativa Agropecuaria, las Confederaciones Rurales Argentinas y la Sociedad Rural Argentina decidieron seguir con la no comercialización de granos con destino a la exportación hasta la medianoche del domingo próximo.

Los dirigentes de esas cuatro patronales, que reúnen a unos 290.000 productores, se reunieron hoy en ciudad de Rosario, en el centro del país, para decidir sobre la continuidad de la huelga comercial iniciada el martes pasado -la tercera que realizan en los 82 días que llevan en conflicto- y que debía concluir en la medianoche de hoy.

La huelga de comercialización de granos sigue en pie, pero las patronales anunciaron en rueda de prensa que decidieron dejar de lado su decisión de no enviar ganado vacuno a las lonjas de contratación para mantener abastecido el consumo doméstico.

Llamaron además a hacer "acampadas" en las plazas de las ciudades para hacer oír ampliamente el reclamo rural y a juntar firmas para que el Parlamento retome sus atributos exclusivos en materia de fijación de tributos.

La decisión adoptada por las patronales coronó una jornada de actos de productores agropecuarios a la vera de las carreteras en varios puntos del país y de cese de actividades en pueblos y ciudades del interior, donde comercios e industrias cerraron sus puertas en apoyo al reclamo rural.

En Armstrong, uno de los mayores centros de fabricación de maquinaria agrícola de Argentina, en el sur de la provincia de Santa Fe (centro del país), unas 35.000 personas se manifestaron al costado de la vía para exigir una marcha atrás con el esquema de impuestos móviles a las exportaciones de granos, cuya puesta en marcha el 11 de marzo pasado desató el conflicto.

"No vamos a aflojar ni mamados (ebrios)", vociferó en ese acto el titular de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo de Angeli, icono de los productores rurales más radicalizados.

También hubo una multitudinaria marcha en la ciudad bonaerense de San Pedro, cuyo alcalde, Mario Barbieri, fue citado por la justicia por su presunto apoyo a los bloqueos de carreteras mientras que ocho productores agropecuarios estuvieron 12 horas detenidos el viernes bajo el cargo de incendiar pastizales.

Mientras tanto, en algunos puntos de la capital argentina se volvió a escuchar por la noche el batir de cacerolas en adhesión a la protesta rural.

El gobierno canceló toda negociación con el campo hace una semana y el jueves pasado anunció de forma unilateral una flexibilización del esquema impositivo que no convenció a los productores agrarios.

Las patronales agropecuarias rechazan el nuevo sistema, cuyas características fueron publicadas hoy en el Boletín Oficial, porque aseguran que los nuevos topes a los impuestos comenzarán a regir cuando los precios internacionales de los cereales alcancen niveles que están lejos de los actuales.

"Si ellos levantan el paro, nosotros nos sentamos a dialogar. Pero no pueden imponer una decisión para un pequeño grupo de productores que quieren llevarse una rentabilidad excesiva", dijo hoy el ministro del Interior de Argentina, Florencio Randazzo.

El ministro señaló que el gobierno de Cristina Fernández ya adoptó "todas las decisiones que había que tomar" en este conflicto y consideró que los productores rurales "deben tener mucha plata para protestar durante 90 días".

En tanto el vicepresidente argentino, Julio Cobos, dijo que "hay una predisposición manifiesta del gobierno a una mesa de diálogo, sin condicionamientos" y, en un mensaje a los productores rurales, sostuvo que "dilatar" las protestas no hace otra cosa que "demorar el diálogo"

"Pido humildemente al sector agropecuario que deponga actitudes que afecten al resto de la población", apuntó Cobos tras reunirse con el titular del gobernante Partido Justicialista y ex presidente Néstor Kirchner.

Pero Mario Llambías, titular de Confederaciones Rurales, dijo que para reanudar el diálogo el campo "necesita algún tipo de garantías" y señaló que "el esfuerzo debe ser compartido".

La Conferencia Episcopal Argentina, que preside Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado del país, convocó hoy para el próximo jueves a una "reunión extraordinaria" de su Comisión Permanente, frente al "clima de confrontación y la amenaza a la paz social" que perciben los obispos entre los argentinos.

Argentina es el primer exportador mundial de girasol, el segundo de maíz, el tercero de soja y el cuarto de trigo, y ocupa también puestos de relevancia en el comercio global de derivados (aceites y harinas) de estos granos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios