La masacre de Alepo pone en peligro el acuerdo para las evacuaciones

  • Se elevan a 126, entre ellas 68 menores, las víctimas del ataque contra el convoy

  • El Gobierno y la oposición se culpan mutuamente

El acuerdo para pacificar las zonas asediadas sirias de Fua, Kefraya, Madaya y Al Zabadani ha quedado en suspenso, después del atentado que ayer se cobró las vidas de 126 evacuados de dos de esas poblaciones, y que aún no ha sido reivindicado.

Según el recuento del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, al menos 109 vecinos de Fua y Kefraya, así como voluntarios de la Media Luna Roja, perecieron en el ataque, a los que se suman 17 combatientes. Entre los civiles hay al menos 68 menores, que fallecieron por el estallido de una furgoneta, de tipo pick up, cargada con explosivos contra un grupo de autobuses de evacuados, civiles y milicianos leales al Gobierno sirio, que esperaban en Al Rashidin, en la periferia oeste de la ciudad de Alepo, que se resolviera una disputa entre las partes en conflicto sobre el número de combatientes evacuados.

Ningún grupo se atribuyó el ataque, que las autoridades sirias achacaron a "terroristas", mientras que los opositores acusaron a las fuerzas gubernamentales.

El rebelde Ejército Libre Sirio (ELS) rechazó en un comunicado "cualquier ataque contra civiles, independientemente de su afiliación o religión", mientras que el Movimiento Islámico de los Libres de Sham, una de las facciones más importantes de Siria, consideró que va contra los principios de la religión.

La evacuación se estaba llevando a cabo en virtud de un acuerdo, alcanzado en marzo y auspiciado por Qatar, entre la organización chií libanesa Hezbolá e Irán, aliados del Gobierno sirio, y la facción Ejército de la Conquista. El pacto contempla, entre otras medidas, la salida de civiles y combatientes de Fua, Kefraya, Madaya, Al Zabadani y del campo de refugiados palestinos de Al Yarmuk, en Damasco.

Durante la jornada de hoy estaba previsto que unos 200 milicianos abandonaran Al Zabadani y, de hecho, el Observatorio informó de que había preparativos para su salida. Sin embargo, desde el interior de esa población, el director de su único hospital, Omar Burhan, dijo por teléfono que "la situación no es muy clara tras el atentado de ayer".

No obstante, la portavoz de la Media Luna Roja Siria, Mona Kurdy, subrayó en una conversación telefónica que el proceso de evacuación proseguía: "La operación sigue en marcha".

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