Álex de la Iglesia presenta en la Berlinale 'El bar', "un divertido descenso a los infiernos"

  • El bilbaíno se pregunta en su nuevo 'thriller' de humor sobre "los problemas" de la España de nuestros días

Álex de la Iglesia, en el centro, junto a Blanca Suárez y los actores Jaime Ordóñez y Mario Casas. Álex de la Iglesia, en el centro, junto a Blanca Suárez y los actores Jaime Ordóñez y Mario Casas.

Álex de la Iglesia, en el centro, junto a Blanca Suárez y los actores Jaime Ordóñez y Mario Casas. / clemens bilan / efe

álex de la Iglesia estrenó ayer en la Berlinale El bar, "un descenso a los infiernos, pero que es muy divertido" y que "en vez de desarrollarse en un fastuoso hotel berlinés como le ocurre a Bourne, pues transcurre en un bar". La película, decimocuarta del director bilbaíno de 51 años, se presentó dentro de la Sección Oficial del festival, aunque fuera de concurso.

Un grupo de personas con perfiles muy distintos se ve obligado a mantenerse encerrado en un bar ante la amenaza de un francotirador que se parece dispuesto a matar a quien abandone el local. Con su típico humor negro, el cineasta español narra cómo, en una primera aproximación, los personajes piensan que el enemigo está fuera, "que es lo que piensas habitualmente, que el enemigo es ese que está fuera de tu casa o de tu país". Pero poco a poco irán dándose cuenta de que tal enemigo está dentro, lo que "va generando división entre ellos" que los lleva a experimentar "una especie de purgatorio donde tienen que librarse de sus pecados; cuando ya lo superan, les queda lo más duro, que es salir del infierno", cuenta.

De la Iglesia buscaba "la confrontación entre personajes que no tienen ningún punto en común entre ellos". Ciertamente, el director los empuja a situaciones muy desagradables que desenmascararán sus verdaderas naturalezas. Y es que el director de El día de la bestia, La comunidad o Mi gran noche quiso, por debajo de la mera ficción, "contar quiénes somos y cómo veo el mundo que nos rodea". Eso mismo apreció el director de la Berlinale, Dieter Kosslick, cuando tras ver la película y seleccionarla, le dijo que El bar ofrece "una especie de reflejo de los problemas" de la España actual.

También en la Sección Oficial, pero él sí compitiendo por el Oso de Oro, el alemán Volker Schlöndorff presentó su nueva incursión en el personal universo del escritor suizo Max Frisch, del que ya adaptó a la gran pantalla hace 15 años Homo Faber. Esta vez el director de El tambor de hojalata o El honor perdido de Katharina Blum narra en Retourn to Montauk la historia de una antigua pareja (Stellan Skarsgard y Nina Hoss) que trata de recomponer las piezas rotas de su relación en el mismo lugar de los hechos, junto a la maravillosa playa de Montauk. "El remordimiento, la dificultad de encontrar la reparación o la culpa", detalló el cineasta, son los temas que quiso explorar en esta película.

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