El Barrio inunda de flamenco la noche con un lleno absoluto

  • El gaditano consiguió abarrotar el palacio de deportes de Chapín el pasado sábado · Durante dos horas hizo vibrar a un público que asistió a un amplio homenaje a su trayectoria musical desde sus raíces

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Desde primera hora de la mañana del sábado se mascaban las ganas de fiesta en los alrededores del palacio de deportes de Chapín. Desde aproximadamente las ocho de la mañana se fueron formando kilométricas colas con las que tuvieron que lidiar los encargados de la seguridad cuando llegaron para empezar a organizar la entrada por las que entrarían los casi 8.000 'barrieros' que querían pasar un buen rato con su ídolo. La prenda esencial, a parte de los chaquetones para combatir el frío de estos días, fue el gorro, la seña distintiva del cantante gaditano. Hasta escasos minutos antes de la diez de la noche, hora en que José Luis Figuereo y los suyos tenían previsto salir a escena, siguió entrando una marea constante de seguidores que no pensaban perderse a El Barrio aunque tuvieran que improvisar aparcamientos encima de las aceras y parques que rodean el palacio de deportes.

Dentro no cabía ni un alfiler cuando, muy puntualmente, las luces anunciaban que el protagonista de la noche estaba a punto de salir a escena. Un vídeo introductorio sirvió para romper el hielo mientras los miembros de la banda salían a escena. Bajista, batería y guitarrista tocaron unos acordes puro rock que lograron animar aún más al, ya de por sí, entusiasmado ambiente. El escenario, armado con tres pantallas de led que cubrían la totalidad del fondo, empezaba a calentarse gracias a los vítores y aplausos con las que el público dejaba claro que tenía ganas de que empezara el concierto. Y la euforia llego al punto máximo cuando 'Selu', como se conoce en el ámbito más íntimo al artista que da vida a El Barrio, salió a escena vestido como en la portada de su último disco, 'Espejos', emocionado ante el cariño de sus seguidores.

'Se ha quedado en paro el ministro de Trabajo, y ya no hay gasolina ni para el gasolinero', fueron los primeros versos que resonaron entre el sentir del gentío. El Barrio comenzaba su repertorio con 'Na de na', una canción incluida en su último trabajo y que hace un repaso de la difícil situación de la economía española, detalle que encantó a sus seguidores. Tras la primera toma de contacto, el gaditano prometió que iba a hacer pasar al público un rato inolvidable - aunque no con estas palabras precisamente -. Después de dirigirse al auditorio, quiso dedicar esa noche "a un amigo que ya se encuentra en el cielo, al gran Manuel, Morao, Moraíto Chico". Un emotivo aplauso en su memoria sucedió a sus palabras, y volviendo agradecer "el llenazo" a "Jerez, Cádiz y todos los pueblos de la provincia", El Barrio volvió a la carga durante las más de dos horas que sirvieron para hacer un fiel repaso a toda su trayectoria musical, la que a día de hoy componen más de diez discos de estudio. Tampoco faltó tiempo para tocar todos los palos, pasar del cante al baile, y de la rumba al fandango. Los dos momentos estelares del concierto fueron sus éxitos más conocidos, 'Pa' Madrid', y el himno de todos sus seguidores, 'Somos barrieros', donde todos los asistentes, sombrero en mano, se entregaron en cuerpo y alma.

La última canción de la noche, cuando los relojes ya marcaban las doce, fue una declaración de amor completo a su tierra, 'Andalucía', donde el artista dejó un palacio de deportes abarrotado hasta la bandera convertido en una inmensa fiesta flamenca.

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