Castilla-Ávila vuelve a dar la nota y estrena su 'Adán de Eva' en España

  • La ópera de cámara, que el compositor jerezano creó hace diez años y se representará también hoy sábado en Salzburgo, visitará este verano varios festivales de Madrid.

Si en algo hay que insistir en esta ciudad es en recordar los genios que se marcharon para poder triunfar fuera, y a los que se les sigue sin reconocer su labor en su propia tierra. Tal es el caso del guitarrista clásico y compositor Agustín Castilla-Ávila (Jerez, 1974), creador además de un sistema microtonal adaptable a la guitarra dividiendo la escala en 36 notas, en vez de 12, que ha revolucionado el mundo de la música. Con un currículum a prueba de bomba, sus obras se extienden desde solo a orquesta incluyendo coreografías, obras para coro, teatro y óperas de cámara. Ha compuesto también para cine y ha realizado programas de música en la radio. Su trabajo ha sido dirigido por D. Russell-Davies, S. Fontanelli, J. Kalitzke, T. Ceccherini, K. Hiller, C. Chamorro, Hannu Lintu, Alexis Soriano y Hansjörg Schellenberger, entre otros. Ha publicado además para Doblinger Verlag y ha sido Premio de la Música 2013 de la Consejería de Cultura de la región de Salzburgo (Austria), donde reside y fue invitado además el pasado año a la Semana de Autor de la SGAE por sus ideas microtonales para guitarra.

Ahora sigue engordando su carrera profesional con una ópera de cámara que nació hace más de una década, 'Adán de Eva', que se representará hoy sábado en forma concertante dentro del simposio internacional 'Mikrotöne: Small is beautiful' en el Mozarteum de Salzburgo, que también organiza. La obra se repetirá en San Martín de Valdeiglesias (Madrid) dentro del Festival 'Clásicos en Verano' el 18 de julio, y en la Iglesia del Perpetuo Socorro de Madrid, el 15 de septiembre. 'Adán de Eva', con libreto propio, está escrita para soprano (Katharina Schwarz), barítono (Daniel Weiler), flauta (Marina Iglesias), guitarra (Christina Schorn-Mancinelli) y percusión (Juanjo Guillem). La historia se desarrolla dentro de un "círculo de sueños". Adán sueña. Despierta y se ve dentro del sueño de Eva. Eva despierta y ambos se encuentran en el paraíso. Al despertar se encuentran en el universo. El siguiente sueño, según Eva, es la muerte. "Es una historia bastante compleja llena de simbolismos. Es además un ensayo sobre el género masculino y femenino en el lenguaje. De por qué los pecados capitales son femeninos (en las lenguas romances). Son un reflejo de la historia de la mujer. En el segundo acto de la obra, después de que Eva experimente la manzana (elemento asociado a Newton y al conocimiento general por una parte y al conocimiento sexual por otra), se puede preguntar uno si Eva es realmente Dios", apunta el autor. La obra es también un pequeño homenaje a la compositora Maddalena Casulana de Merari (1544-1590), la primera mujer que publicó su música.

A pesar de contar con una plantilla muy reducida, "la obra -precisa- tiene mucha riqueza tímbrica sobre todo, a través de la guitarra (mi guitarra microtonal está incluida) y la percusión. Juanjo Guillem, percusionista, solista de la Orquesta Nacional de España y fundador de Neopercusión, es uno de los referentes nacionales de la percusión contemporánea".

Para escribir la historia, Castilla-Ávila tardó unos cinco años. Una vez que estuvo completa sobre su mesa, apenas tardó unos meses en terminar los bocetos y escribir la música. "Estoy muy contento de retomar este bonito proyecto. Fue un encargo del 'Ensemble El Cimarrón' que ejecutaron en Austria y Eslovaquia en 2007", concluye.

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