Centenario de las primeras bulerías en disco

En el año 1910 se grabó por primera vez un cante con el nombre de bulerías, aunque no se puede decir que el estilo no se hubiera grabado ya que nuestro paisano El Garrido de Jerez acuñó años antes en una placa monofacial un cante por chuflas: uno de los escasos testimonios fonográficos de este cante que está íntimamente ligado al cante por bulerías.

El largo devenir de la bulería muestra una historia de amplio trasiego en el que ritmo y acentos han jugado un papel trascendental. Quizá uno de los valores más privativos de este palo radique en su capacidad de adaptación, transformándose y redefiniéndose a sí mismo en distintos marcos temporales.

Silvia Calado Olivo, es Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad de Sevilla, profunda conocedora de los entresijos del flamenco actual es actualmente directora de contenidos de la revista online Flamenco-world.com, con este trabajo que presentamos hoy hace ya su tercera entrega bibliográfica flamenca.

‘Por Bulerías’ explora sus antecedentes y rescata de la memoria las distintas valoraciones que flamencólogos, músicos e intérpretes dieron del estilo, destaca asimismo el contacto de ésta con otras culturas musicales, de ahí que, siendo uno de los palos más jóvenes del flamenco, la bulería haya evolucionado tan vertiginosamente . Uno de los elementos a destacar en la obra de Silvia Calado, sin duda, sean las entrevistas, ya que si bien no todas aportan elementos para conocimiento de su génesis, sí contribuyen a conocer como se han ido concibiendo los distintos lenguajes en los que se expresa el difícil arte de la bulería: Diego Carrasco, Faín S. Dueñas, Aziz Balouch, Angelita Gómez, son algunas de esas interesantes aportaciones.

En cuanto a la difícil tarea de explicar el ritmo son valiosas las contribuciones de Jorge Pardo y, muy en especial, las de Nacho Arymani quien ( por fin, alguien ha caído en esa cuenta ) nos explica que un buen número de bulerías se deberían transcribir en 6 por 8; es decir , compases binarios de subdivisión ternaria y no en el tan manido 3 por 4, concibiendo el universo de la bulería tradicional como algo menos complejo de lo que habitualmente se piensa, tomando como dato a tener en cuenta las mujeres mayores de Jerez que impregnan de gracia y arte la plantilla rítmica de la bulería jerezana, llamadas por algunos "al golpe" o " corta", cante de marcado carácter transitorio.

Revela este trabajo una verdad presente en todos los artistas del género: la dificultad de este palo, que depende, no sólo de una geografía concreta, sino también de unos modos de vida y de expresión artística. En cuanto a las cualidades de los estilos Jerez se articula de una manera y Cádiz lo hace de otra bien distinta, pero ambas se complementan. Si bien estas dos poblaciones marcan la pauta, no son de menor entidad Lebrija, Utrera, Sevilla y Morón.

"Por bulerías" no es un tratado de flamencología, no es esa su filosofía, es un paseo por la historia de la bulería y de sus intérpretes, un libro apto para todos los que quisieron saber sobre el arte de la bulería y nunca se atrevieron a preguntar.

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