Cincuenta años compartiendo flamenco

  • Una muestra fotográfica que revela la vigencia del arte jondo en Lebrija sirve de preludio a la Caracolá, que cumple medio siglo y rinde tributo a sus artistas de oro

En Lebrija el flamenco se pega en las fachadas, se respira por las esquinas y se descuelga de los balcones. A veces se engalana y luce despreocupado en las puertas de las casas y otras se esconde en la intimidad familiar de una salita. Con la misma fugacidad puede aparecer inesperado sin que se le reclame y se puede esfumar por una mala cara. Busca motivos para el alboroto o para el recogimiento siempre que intermedie la confianza y tiene los nudillos endurecidos de sacar el compás por bulerías en las mesas de los bares. En otras palabras, en esta localidad, punto imprescindible junto a Jerez y Utrera del triángulo fundacional de este arte, el flamenco no sólo no se ha perdido sino que conserva la misma pureza que en sus años de esplendor.

Así, al menos, lo defiende la periodista y fotógrafa Araceli Pardal, que con motivo de la celebración del 50 aniversario de la Caracolá Lebrijana ha "ocupado" los edificios y rincones de las principales arterias peatonales del pueblo con una colección de 60 fotografías de gran formato impresas en lona en las que pone de manifiesto cómo el cante, el baile y el toque puede surgir aquí de forma espontánea en cualquier momento. De hecho, esta muestra que se expone hasta el próximo día 26 es fruto de un arduo trabajo documental que se gestó en el programa Camelamos Naquerar de Radio Lebrija y que desde hace año y medio lleva a cabo junto a Pedro Carrasco en la web www.lebrijaflamenca.com, desde donde se han encargado de transmitir en contra de lo que piensan algunos agoreros que "el ambiente flamenco en Lebrija sigue vivo y se ha convertido en uno de los motivos fundamentales del reconocimiento de Lebrija a nivel universal", defiende.

Ambos han formado parte de todo tipo de encuentros, celebraciones familiares, fiestas, ensayos… para ofrecer después una reveladora mirada de una realidad que, como manifiesta Pardal, muchas veces es desconocida hasta por los propios lebrijanos. "Las familias gitanas de Lebrija son muy abiertas; están muy orgullosas de su identidad y deseosas de demostrarla, pero es cierto que es difícil acceder a este tipo de manifestaciones sin estar dentro. Sobre todo, por lo que tienen de improvisadas", explica la periodista.

Estas instantáneas cobran, por tanto, un importante valor documental porque permiten ver a todos los artistas locales que forman parte del cartel de esta edición en sus últimos estrenos y en situaciones íntimas poniendo de relieve que "no por hacerse grandes en los escenarios dejan de participar en estos rituales de los que realmente se nutren", resalta la periodista. En este sentido, Inés Bacán aparece igual en el espectáculo Pasión y en una convivencia de la Hermandad de los Gitanos y José Valencia en la presentación de su Directo en Sevilla y cantando en una boda.

Pero este Espacio Compartido es sólo el decorado que sirve de preludio a una intensa semana de conferencias, exposiciones, mesas redondas y audiciones con las que celebrar el medio siglo de vida del festival y que culminará el próximo sábado con la noche de la tradicional Caracolá en la que se presentará el espectáculo Lebrija, flamencos de Oro. Una forma de rendir tributo a todos los cantaores, tocaores y bailaores que desde 1966 y de forma ininterrumpida han puesto su granito de arena para situar al municipio en el mapa geográfico del flamenco.

Este espectáculo reunirá, por tanto, a las grandes figuras del flamenco local que han marcado los pasos del festival los últimos cincuenta años -con inevitables ausencias- y aquellas que ya han tomado el testigo y están llamadas a continuarlo. Destacando nombres como los de Juan Peña El Lebrijano, Miguel Funi, José Valencia, Inés Bacán, Pepe Montaraz, Anabel Valencia, Fernanda Carrasco, Curro Vargas, Juana Vargas, Carmen Vargas, Jesús Flores y la colaboración especial de Pedro Peña al cante; Dorantes al piano; Concha Vargas y José Luis Vidal El Lebri al baile o Pedro María Peña, Antonio Malena, Luis Carrasco, Currito Malena, Juan Requena y Eusebio José García a la guitarra; Nano Peña a la percusión y Sergio Aguilera, Raúl Aguilera, Vicente Peña, Manuel Valencia, Juan Diego Valencia y José Vargas a las palmas.

Entre las actividades programadas destacan también el concierto gratuito de Jorge Pardo y Rycardo Moreno, que tendrá lugar este jueves en el Patio de la Casa de la Juventud, así como la actuación de El Pele y del bailaor Antonio El Pipa, que será el viernes en la Plaza del Hospitalillo a las 23:00. Además de otras interesantes propuestas que se pueden consultar en la web del Consistorio.

En definitiva, una cita ineludible, considerada desde hace algunos años patrimonio inmaterial de la humanidad, que ha sabido alcanzar su 50 aniversario salvando los obstáculos de los tiempos y que, en opinión de Araceli Pardal, "debería reivindicar el fin de fiesta como sello propio que ha permitido a los aficionados disfrutar de algunos de los momentos más mágicos del flamenco", concluye.

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