La ciudad de la historia por Eugenio J. Vega Geán y Fco. Antonio García Romero

Ciudadanos ejemplares (y II)

El presidente del Ateneo, Tomás García Figueras, pronunció un elocuente discurso elogiando la figura de Saiz de Bustamente, después el alcalde se dirigió a los asistentes resaltando la personalidad del agasajado, y comenzó su alocución diciendo “que el pueblo que honra a sus hombres ilustres, se honra a sí mismo”, al terminar descorrió la cortina que cubría la placa de mármol blanco, en la que figura  la siguiente inscripción: “Amalio Saiz de Bustamente. Una vida ciudadana ejemplar, ofrendada a Jerez y su región. El ferrocarril de la Sierra, el pantano de Guadalcacín,        que traerán a esta región los frutos del trabajo y de la paz, aumentando su riqueza y bienestar, fueron sus obras. El pueblo agradecido 16 de julio de 1932”.

Cuando fallece Amalio Saiz,  el Ayuntamiento en la sesión celebrada el 12 de junio de 1936 presidida por el alcalde Antonio Oliver Villanueva,  recuerda que  en octubre de 1932 se le dio un homenaje a tan ilustre ciudadano, pero que algunos de los acuerdos aprobados  no se habían cumplido por falta de medios económicos, por lo que  procedería a editar los 300 libros que recogían los principales trabajos de Saiz de Bustamante, los gastos que ocasione la edición deberían ser satisfechos por el capítulo de improvisto; también se aprueba hacer constar en Acta el sentimiento de la Corporación y  que una Comisión municipal dé el pésame a la familia.    

Desgraciadamente, un mes más tarde se produjo el golpe militar, no habiendo constancia de que se llegase a publicar el libro, la nueva estación de mercancías fue ocupada por el ejército franquista y siguió utilizándose la antigua estación, por lo que no se pudo hacer la gran avenida proyectada desde la Angustias hasta la estación de viajeros. La placa de mármol blanco con el medallón dedicada a Amalio Saiz de Bustamante, permanece colocada en la fachada de la estación a la derecha de su entrada principal.  

El ingeniero Antonio Gallegos Sánchez nació en Jerez el 15-10-1862 y falleció en su ciudad natal el 28-5-1932, el mismo día de su fallecimiento el Ayuntamiento que celebraba sesión ordinaria, recordó elogiosamente la vida del finado, ya que había participado en numerosos planes de gran interés para la ciudad,   acordando que constase en acta el sentimiento de la Corporación, y que fuese rotulada con el nombre de Gallegos la calle Cartuja, asimismo, que una comisión con carácter oficial asista al sepelio del cadáver, puesto que Antonio Gallegos había sido concejal. En el Ayuntamiento presidido por Julio González Hontoria, tuvo el cargo de regidor, ejerciendo de vocal  en la Comisión de Asuntos Jurídicos, unos meses más tarde, en marzo de 1907, siendo alcalde Velarde Beigbeder pasó a forma parte de la Comisión de Mercados y Mataderos.             

En cuanto a su trabajo, ejerció su profesión durante muchos años en el Servicio de Abastecimiento de Aguas, y entre los proyectos  que elaboró destacan el del Pantano de Guadalcacín, la canalización del río Guadalete y el del ferrocarril de la Sierra. Aunque es autor del proyecto del ferrocarril de vía ancha de Jerez a Villamartín y Setenil (abril de 1899),  una vez promulgada la Ley de marzo de 1908 (ley Besada), la Sociedad para los estudios del ferrocarril (constituida en agosto de 1901), estimando que  esta Ley favorecía los proyectos ferroviarios de vía estrecha, acuerda modificar el proyecto existente para adaptarlo a la vía de un metro, y el jerezano Antonio Gallegos asumió la dirección del nuevo proyecto, que realizó,  sin  cobrar ningún tipo de remuneración (diciembre de 1909).  En el Ateneo Científico, Literario y Artístico ostentó el cargo de Secretario General, cuando Amalio Saiz de Bustamante fue nombrado Vicepresidente, y desde el 13 de noviembre de 1929,  fue nombrado presidente honorario de dicha institución, conjuntamente con Saiz de Bustamante.                                                                

Entre las actividades que realizó a favor del ferrocarril, hay que señalar la charla que dio en abril de 1901 en el Ayuntamiento de Arcos, señalando la necesidad que tenía la región de la construcción del ferrocarril para el progreso de la misma, y  destaca sobre todo la conferencia que dio el 16 de diciembre de 1907 en el Circuló Liberal de Cádiz, que fue recogida íntegramente por el diario El Guadalete, entre los días 18 y el 23 del citado mes; conferencia que terminó haciendo el siguiente  llamamiento al capital jerezano: “Estamos, pues, en el momento crítico: o Jerez y sus capitales recogen esta corriente que ahora se inicia, por medio del proyectado ferrocarril de la Sierra, y en este caso recabará para sí, no solo la gloria, sino el provecho, óodeja pasar la ocasión, y esa corriente toma la dirección más corta y natural, en busca del Guadalquivir, quedando Jerez a un lado y perdiendo la hegemonía de la Sierra, y viendo como otros pueblos y otros capitales recogen el fruto que ellos despreciaron por tanto tiempo”. 

 La Revista de Obras Públicas en su n.º 2113 del 23-3-1916 recoge la conferencia dada por Gallegos en el Consistorio jerezano, como consecuencia  de la construcción del pantano de Guadalcacín, manifestando el conferenciante que beneficiaría a 12.000 hectáreas, cuya producción agraria sería de 72.000 toneladas anuales, exponiendo la necesidad de estudiar un plan de comunicaciones para su transporte, señalando la importancia de la carretera de Jerez a Cortes con un recorrido de 90 kilómetros, quedando pendiente el paso de dicha carretera por el río Guadalete, que había de salvarse con un gran puente metálico, cuyo proyecto acababa de aprobarse, así como la construcción de varias carreteras, cuyo epicentro radicaría principalmente en Arcos; y reivindicaba el establecimiento de una línea telefónica interurbana (La Florida, el Valle, el Mimbral y la Janda), incluso una red de tranvías eléctricos de unos 10 kilómetros, que partiendo de la Colonia de Caulina, se adentrara en Jerez, y atravesando el centro de la ciudad llegara a la estación del ferrocarril. Asimismo, exigía la terminación del ferrocarril de la Sierra, al que se uniría el estratégico de San Fernando a Algeciras; terminaba su charla resaltando el “deber de contribuir todos al fomento y desarrollo de una idea, aunque de su realización solo puedan disfrutar las generaciones venideras”.   

Actualmente, en Jerez, tanto Amalio Saiz de Bustamante como Antonio Gallegos  Sánchez, tienen calles con sus nombres, en la zona de Pío XII, desde la calle Matadero a la avenida María Antonia Jesús Tirado.           

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