CINE

Clooney se va al estadio

  • El carismático actor dirige su tercera película, 'Ella es el partido', donde pretende recuperar el espíritu de las comedias clásicas americanas de los años treinta

En 1981 en una exitosa comedia de entonces, protagonizada por un Bill Murray en su época de gracioso antes de pasarse al cine indie, llamada El pelotón chiflado, aparecía brevemente un joven actor. Se bajaba de un camión de uniforme, echaba un rapapolvo a Murray y volvía a irse. Pero lo hacía de la película, no del cine. Aquella breve aparición no hacía sospechar la trayectoria que iba a llevar el intérprete. Se llamaba George Clooney, y con el tiempo iba a mostrar una inquieta ambición.

Pero no fue un camino fácil. En los 80 Clooney sobrevivía haciendo pequeños papeles en series televisivas y en filmes baratos, como El retorno de los tomates asesinos, hasta que consiguió entrar en la serie Urgencias. A partir de ahí todo vino rodado. El salto a la gran pantalla como estrella indiscutible y la demostración que aquel guaperas sabía lo que quería. Se asoció con el cineasta Steven Soderbergh haciendo filmes comerciales y más sesudos y pronto pasó a la dirección. Debutó con un guión del inclasificable Charlie Kauffman, Confesiones de una mente peligrosa, y luego sorprendió con Buenas noches y buena suerte, a mayor gloria del oficio de su padre, periodista televisivo y que le alineó en el sector liberal de Hollywood. Además creció como actor y ganó el Oscar como secundario por Syriana y fue nominado este año por Michael Clayton. No cabe duda de que está siguiendo los pasos de otro que empezó como gran estrella y ahora es un respetado maestro, Clint Eastwood.

Este primer viernes de junio, donde la resaca del Doctor Jones y el hecho de que el principal público de las salas esté de exámenes hace un fin de semana bastante escaso en cuanto a cine se refiere, llega su tercera película como director, Ella es el partido, donde cambia de registro pues es una comedia ambientada en los siempre agradecidos años 20 y en el nacimiento del fútbol profesional. El guión lo escriben dos periodistas deportivos, Duncan Brantley y Rick Reilly, sin experiencia previa en el cine. La idea del film surgió cuando el primero de ellos investigaba el origen del fútbol americano y se topó con la historia de un jugador que se hacia llamar "Johnny Blood". La idea era recrear los primeros años de este deporte, cuando era algo aficionado. El guión tiene casi 20 años. A Clooney le llegó hace una década, pero sus compromisos y otros intereses demoraron su rodaje. En principio se pensó que lo dirigiera Soderbergh y lo protagonizara su amigo y colega, pero el peso adquirido por el actor en estos años lo llevo también tras la cámara. Admirador de las clásicas e irrepetibles comedias de los años 30 y 40, Clooney ha intentado recobrarlas con Ella es el partido. Para ello ha contado con Renée Zellwegger como paternaire, junto con el gran Jonathan Pryce y John Krasinski.

La historia nos lleva a los años 20, cuando el fútbol americano era un deporte bastante rudo y que sólo atraía a un público ávido de juerga. Entre los jugadores, Dodge Connolly, malhablado y duro. El patrocinador de su equipo los abandona y están a punto de desaparecer, pero un cazatalentos les convence de fichar a la estrella de la liga universitaria. Es todo lo contrario que ellos, educado, perfecto y con un historial de héroe de guerra. Para su sorpresa empieza a atraer espectadores. Una periodista empieza a investigar a la rutilante estrella sospechando que oculta algo. El veterano Connolly y el joven jugador empiezan a rivalizar por su amor.

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