Lectores sin remedio por Ramón Clavijo y José López Romero

Cultura, libros y crisis

Una de las cosas que me niego a admitir es la prescindibilidad de la cultura en tiempos de crisis. Sobre esto, que es algo comúnmente aceptado cuando las 'vacas flacas' llegan, no estaría de más recordar aquello que contestaba el poeta argentino Juan Gelman (premio Cervantes 2007), cuando le preguntaban sobre la utilidad de la poesía. Gelman, citando la frase de un filosofo chino, respondía "todo el mundo habla de la utilidad de lo útil, pero nadie habla de la utilidad de lo inútil". En fin que no son tiempos propicios para la poesía, o para la cultura en general, parece claro pero que ésta es lo más prescindible en momentos de dificultad es un tópico como otro cualquiera, aunque éste ha calado tanto en la sociedad que hoy lo tenemos como una máxima intocable. En lo que respecta a esa parcela de la cultura que es la del libro, que soporta no sólo la dureza de la crisis económica general (y el debate sobre lo prescindible), sino la de su adaptación a los nuevos soportes tecnológicos -y a sus aún confusos canales de distribución-, creemos aún palpar la misma ilusión por la escritura y la lectura que en generaciones pasadas. Un ejemplo de ello lo tenemos en el relativo éxito, teniendo en cuenta las circunstancias, del que ha gozado un año más la gran Feria europea del Libro, y que todos los años se celebra por estas fechas en la ciudad alemana de Fráncfort. En ella incluso hemos tenido ejemplos de fe ciega en la imprescindibilidad de la escritura como ha sido el caso de Jesús Carrasco, que tras décadas de escritor en la sombra ahora, ya con unos años a cuesta, observa escéptico como su primera novela 'Intemperie', y que Seix-Barrall editará en enero en castellano, ha logrado vender los derechos a más de una docena de países. Y es que uno de los atractivos de este gran escaparate del libro -aparte de que se produzcan 'milagros' como el de Jesús Carrasco- es la posibilidad que tienen las editoriales de vender sus futuros productos -lo que está sucediendo con el afortunado camino de 'Intemperie'- además de presentar los ya editados. Otro dato interesante que se extrae de esta Feria que cerraba sus puertas en la mencionada ciudad alemana el pasado domingo, es que parece remitir la penetración del libro digital en el viejo continente. Europa no son los Estado Unidos de Norteamérica, y aquí parece, no sabemos aún si con la ayuda de la crisis o no, que el libro en papel seguirá primando sobre el digital durante más tiempo del que, hace escasamente un año, se pensaba. Ramón Clavijo Provencio

La cabeza en llamas

Luis Mateo Díez. Galaxia Gutenberg/Círculo, 2012.

No hace falta presentaciones para un autor que ha sabido conquistar a los buenos lectores con magníficas novelas como 'La fuente de la edad' o "la ruina del cielo". Pero el género en el que Mateo Díez ha destacado sobremanera y ha llevado su prosa llena de matices a gran altura literaria ha sido el de la narración corta. Y es a este género al que vuelve con esta 'La cabeza en llamas' donde lo real y lo fantástico se tocan, en historias impregnadas tanto de humor como de tragedia. Así iremos conociendo al estrambótico Camil Molera y sus peligrosas relaciones familiares. El debate sobre la infelicidad de dos seres que confrontan sus respectivas vivencias en "Contemplación de la desgracia" o esas surrealistas memorias escolares contenidas en 'Vidas de insecto'. Pero quizás sea en 'Luz de Amberes', en la que se nos presenta a Viro, ese ser que confunde la realidad y los sueños, donde quizás estemos ante una obra maestra. R.C.P.

De vidas ajenas

Emmanuel Carrére. Anagrama, 2011.

Ya hablamos de esta novela hace unos meses, pero el reciente estreno de una película publicitada hasta la saciedad, con muy parecida temática, nos puede servir para hacer un útil ejercicio de comparación entre dos historias reales, la del cine y la de la novela, con una gran carga trágica. Historias impactantes y reales cuyo tratamiento pueden llevar a resultados dispares: excesiva y almibarada en el caso de la película, contenida y trascendente en el caso de la novela. En las dos el inicio es tan impactante como el que puede ser contemplar impotentes los estragos del tsunami que afectó a la costa de Tailandia en 2004. A partir de ahí terminan los parecidos, que en el caso de la novela el narrador vaga por ese mundo irreal que queda tras la devastación, y de ahí se nos va introduciendo en una historia paralela, en parte trágica pero llena de esperanza.. Mejor obra narrativa del año pasado en Francia. Espléndida. R.C.P.

Plata quemada

Ricardo Piglia. Compactos Anagrama, 2006.

Basado en un caso real sucedido en 1965 entre Buenos Aires y Montevideo, Piglia nos ofrece una magnífica recreación del atraco a un banco y posterior huida de una banda de ladrones contratada por altos cargos de la provincia de la capital argentina para dar el golpe. Pero una vez cometido el robo en un verdadero baño de sangre, deciden quedarse con el dinero, y llegar hasta Montevideo. Una narración cruda de los hechos, en la que Piglia, que no escatima los detalles más truculentos, va perfilando al mismo tiempo la psicología de los criminales, entre los que destacan el Nene Brignone y, sobre todo, el Gaucho Dorda, un auténtico psicópata y drogadicto cuyas reacciones ante el acorralamiento a que los somete la policía uruguaya y argentina nos estremecen. Una novela policíaca con momentos de una violencia extrema, a la que Piglia sabe imprimir su originalidad en estilo y tratamiento de la trama. J.L.R.

El tren llegó puntual

Heinrich Böll. Salvat, 1984.

Conservo este ejemplar perteneciente a la reedición que se hizo de aquella imprescindible Biblioteca RTVE, bautizada 'Biblioteca Básica Salvat'. Muchos de sus textos se pueden encontrar en las ferias del libro viejo y de ocasión. Y conservo esta novela breve de Böll, el gran escritor alemán, desde que me hice devoto lector al leer su obra emblemática 'Opiniones de un payaso'. Con la Segunda Guerra Mundial de fondo, Böll nos relata la historia de tres soldados que se dirigen a sus respectivos puestos en el frente en un tren que indefectiblemente los lleva a la muerte, de la que solo uno de ellos, Andreas, tiene la obsesiva conciencia de su trágico destino. Mientras ahogan sus respectivos e íntimos dramas en alcohol y tabaco, se estrechan los lazos de una amistad fraguada al dictado de unas circunstancias que saben no pueden dominar. La estancia en un burdel en el que a través de Olina, Andreas se reencuentra con la música de Bach, es la parada previa a la última estación de estos derrotados. J.L.R.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios