"Esta Fundación sueña con que la ética se haga una ley libremente asumida"

  • La presidenta de la Casa de Medina Sidonia, Liliane Dahlmann, habló ayer sobre el ideario de Luisa Isabel Álvarez de Toledo

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La Escuela de Hostelería acogió ayer una conferencia de la presidenta de la Fundación Casa de Medina Sidonia, Liliane Dahlmann, sobre 'El ideario ético de Luisa Álvarez de Toledo y su aplicación en la Fundación Casa de Medina Sidonia'. En el transcurso de su charla, Dahlmann puso de manifiesto que "al no pertenecer a ninguna corporación, ni académica, ni política, el discurso reflexivo y "cargado de razón" de Luisa Isabel Álvarez de Toledo, en más de una ocasión, encontró las críticas de un sistema engañoso y vacío, al que ella contestó con una serie de presupuestos metodológicos, producto de una realidad asentada sobre los cimientos de la filosofía práctica de la vida".

En este sentido, resaltó cómo la duquesa de Medina Sidonia "buscó siempre en la verdad objetiva, los resortes para analizar y entender la conducta humana".

También contó cómo, según la duquesa de Medina Sidonia, "todo cuanto ocurre al hombre de malo en su vida, en su sociedad, es consecuencia de su propia estupidez. Este hombre, que destruye y mata para sentirse grande".

Por otra parte, señaló que "en un mundo donde la fuerza es ley y la contradicción está a la orden del día, instituciones como la Fundación Casa de Medina Sidonia son valores que permiten o posibilitan que la sociedad adquiera una cierta armonía, que quizá logre elaborar a corto o largo plazo, -no lo sé predecir- un discurso nuevo, erradicando la violencia y miseria en el mundo. De ahí la necesidad de acabar con la ambición de poder y de consumo que define todo el comportamiento de un modelo social, que no se preocupa en habilitar espacios del saber, en el cual el hombre pudiese conformar, construir su propio entorno social, libre de las ataduras morales de sus propias contradicciones".

Para ello, Liliane Dahlmann defendió que "la cultura será el antídoto que logre que apliquemos la lógica y el sentido común, a nuestras realizaciones y a nuestro quehacer cotidiano. En este amplio horizonte de conocimientos, la Historia se convierte en instrumento capaz de ofrecernos las posibilidades de un éthos, de un espacio social y político, siempre sujeto al cambio y transformación. En esta adquisición del saber, la Fundación juega un papel de primer orden, porque está concebido, a partir de sus propios estatutos, como un proyecto abierto a todos, cualquiera que fuese la profesión o actividad de cada cual. Para Luisa Isabel Álvarez de Toledo, el hombre, sujeto a la reflexión y a la de la razón, anticipa a este hombre que ha de venir, ocupando un espacio y tiempo, donde la ética sancionará su comportamiento moral".

La presidenta de la Fundación recordó que esta "se creó por un sueño: que un día el comportamiento ético se haga ley, libremente asumida. Ya sé que seremos pocos, aunque más de los que algunos desean. Sinceramente, creo que a la humanidad, si pretende sobrevivir, no le que queda otro camino".

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