Goldberg y sus variaciones

  • La personal interpretación de Diego Ares cierra los conciertos del Villamarta

Programa: Variaciones Goldberg, BWV 988 Johann Sebastian Bach. Lugar y fecha: Teatro Villamarta, Jueves 28 de Abril 20:00 horas.

Hablar de las Variaciones Goldberg es hacerlo de uno de los mayores monumentos de la historia de la música. Fueron compuestas en 1741 por el inigualable músico alemán Johann Sebastian Bach con el fin de que el conde Hermann Carl von Keyserlingk conciliara el sueño y se han erigido como una de las obras más bellas del repertorio para clavicémbalo. Este instrumento, símbolo de la música barroca, cayó en el olvido con la aparición del piano en la segunda mitad del siglo XVIII resurgiendo el interés por él a principios del siglo XX gracias a la labor de la polaca Wanda Landowska y compositores como Manuel de Falla.

Numerosas dudas se nos presentan a la hora de conocer como sonaron realmente las Variaciones Goldberg en el momento de ser concebidas, al igual que todas las obras de la historia de la música antes de ser recogidas por un fonógrafo. La misma dificultad surge al interpretarlas pues no es posible saber a ciencia cierta cómo seguir las pautas indicadas en las partituras autógrafas de Bach, ya que la notación musical ha tenido numerosas variaciones desde su época, tiempo en el que eran comunes las convenciones no escritas entre los músicos a la hora de hacer sonar sus instrumentos.

Con las Variaciones Goldberg y esta compleja disyuntiva interpretativa se presentaba el joven clavecinista gallego Diego Ares el jueves en el Teatro Villamarta. Su concepción de tan grandiosa obra está basada sin duda en todos los estudios realizados por la corriente historicista de la interpretación musical, que aboga por la reproducción fidedigna de las obras según el estilo de cada época, y que tiene su origen a comienzos del siglo XIX.

Acostumbrados a la claridad casi clasicista de interpretaciones grabadas en el recuerdo de todos los aficionados como las del mítico Glenn Gould al piano, no es fácil asumir este tipo de ejecución instrumental que intenta trasladarnos a un tiempo del cual no tenemos referencia auditiva alguna. No obstante dentro del concierto pudimos apreciar algunos hechos obvios; el claro sonido que el joven intérprete le saca al clave, la claridad con la que define los planos sonoros y el continuo contraste tímbrico y expresivo entre las diferentes variaciones. También pueden aparecer dudas en lo que parece un trabajo minucioso del clavecinista, ¿por qué no existía el tempo en algunas variaciones? ¿Por qué algunas frases estaban imbuidas en continuos rubatos? ¿Podemos considerar excesiva o inadecuada la ornamentación de algunos fragmentos?

La pausa, el respiro y la recreación fueron las notas predominantes en la delicada interpretación elegida por Ares, donde consigue bellos momentos en las variaciones con un carácter más marcado, jugando despreocupadamente con la sensibilidad e inteligencia de las articulaciones 'bachianas'. Esto unido al bello sonido de un instrumento poco usual en las salas de concierto, auguran un futuro prometedor a este gallego afincado en Basilea.

Al finalizar el programa, el clavecinista deleitó a los asistentes con unos ricos y variados bises; una sonata en sol mayor de Doménico Scarlatti a petición de 'El cascanueces' (programa radiofónico de Onda Jerez), un preludio basado en Les Barricades Mystérieux de François Couperain y otra sonata de Scarlatti que nos hacen ansiar la salida del nuevo disco del intérprete dedicado a este autor. Se cierra de esta manera la temporada de concierto y el acertado ciclo dedicado a cinco generaciones de pianistas y un clavecinista.

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