"Los Goya son hoy el gran referente del cine español"

  • La cineasta cree que los premios que se conceden esta noche logran "plenamente" su objetivo: aumentar la "visibilidad"

Nos espera en su despacho. Han pasado apenas diez minutos de la hora concertada para la cita. "Perdón por el retraso, he tenido que acompañar a los parlamentarios". Ángeles González-Sinde (Madrid, 1965) ha sido la anfitriona de una delegación del Parlamento que ha acudido a la sede de la Academia para ver Los girasoles ciegos, la película de José Luis Cuerda que, con 15 candidaturas, es la favorita a los Premios Goya que se conceden esta noche. El despacho es amplio y funcional. Destacan un busto de Pilar Miró y dos prototipos de los Goya. También hay una foto de la primera edición de los galardones con los Reyes y un grupo de por entonces jóvenes cineastas como Emilio Martínez Lázaro, José Luis Garci o el desaparecido José María González-Sinde, primer presidente de la Academia. Su hija toma asiento y comienza a contestar las preguntas en el tono distendido que siempre le hemos conocido.

-¿Son los Goya hoy por hoy el gran referente del cine español?

-Sí, lo son. Lo que se propusieron los fundadores de la Academia hace más de 20 años es hoy una realidad. Ellos querían una plataforma que diera visibilidad a la cosecha de cada año del cine español, y eso se ha conseguido plenamente.

-Estos premios dan una nueva vida a la película galardonada.

-Claro. La incidencia es muy clara en la taquilla. El año pasado, me contaba Jaime Rosales que sólo por las candidaturas que había obtenido La soledad, que ya había salido en DVD en diciembre, las ventas crecieron considerablemente. Y luego, cuando la película fue premiada, se reestrenó en salas y resultó ser muy rentable. Ése es el motivo de que existan los premios.

-¿Le preocupan las críticas a una ceremonia que cada vez concita más expectación?

-No. Debo tener una confianza muy grande en los profesionales que se encargan de la gala. Llevo tres años como presidenta, y nunca he tenido que preocuparme. Yo creo que va a funcionar muy bien. De todos modos, el hecho de que reciba tanta atención demuestra que el cine está muy presente en la vida de las personas, mucho más que otros entretenimientos.

-¿Tienen repercusión los Goya en otros países?

-En Iberoamérica, muchísimo. En Argentina se da en portada de diarios como Clarín. En Europa es más difícil, porque las fronteras lingüísticas y la fragmentación del mercado hacen que cada vez se distribuyan menos las películas.

-Pero de vez en cuando hay fenómenos como el de Bienvenidos al norte. ¿Por qué no somos capaces de valorar nuestro cine como los franceses el suyo?

-No hay muchos países en el mundo que tengan una cultura como la francesa, que la amen y la defiendan por encima de las demás. Son decisiones políticas que vienen muy de lejos y que no se hacen de un día para otro. Hay muchas cosas que aprender de los franceses, pero también de otros países como Alemania, que ha cambiado sus leyes recientemente, incluyendo incentivos fiscales y otro tipo de financiación del cine que puede ayudar a dar ideas para el futuro.

-De todas maneras, es complicado que el cine siga teniendo espectadores, si cada vez hay menos salas.

-Sí, se cierran salas; sin embargo España es uno de los países de Europa en los que más se va al cine.

-¿Le preocupa mucho la piratería?

-Es muy grave. Somos un país en el que la gente va al cine, y también el que presenta un índice de descargas ilegales que no es comparable con ningún otro país de Europa. En Francia o EE. UU. la gente se ha habituado a comprar o alquilar las películas por internet de forma legal. Aquí la Policía detiene a los manteros pero no el delito por internet.

-¿Cuál es la solución?

-Sobre todo tengo mucha confianza en los usuarios. Es como el tráfico: ahora nadie presume de ir de Madrid a Cádiz en cuatro horas. Llegará un momento en que no presumas de tener pirateada una cinta que acaba de estrenarse.

-¿Es rentable ser guionista, contar historias, en este país?

-No. Seguimos siendo cinco o seis los que vivimos del cine. La mayoría hace compatible este trabajo con la televisión y eso indica que algo pasa en el aspecto remunerativo porque si no te permite vivir de ello, ¿cómo vas a producir o escribir suficientes guiones?

-¿Es el guionista un solitario dentro de la industria?

-Claro. El guionista es completamente solitario.

-Aunque con el desaparecido Ricardo Franco, con quien trabajó en el guión de La buena estrella, hablaba por la mañana y por la tarde se ponían a escribir...

-Eso es muy común. Con Manuel Gutiérrez Aragón me encanta trabajar, y hacíamos lo mismo; y Berlanga con Azcona. Hay toda una parte de hablar, hablar y hablar, y luego lo que parece una pérdida de tiempo es, en realidad, un trabajo preparatorio para los temas que vas a tratar.

-Borau y Gutiérrez Aragón han sido importantes para usted. ¿Y Ricardo Franco?

-Me enseñó muchísimo. Jean Claude Carrière (guionista habitual de Luis Buñuel) nos contaba que todos los días pensaba en Buñuel, del que aprendió no sólo cine, sino también cosas prácticas y de la propia vida. Cuando quiere hacer algo y no está muy convencido, se pregunta: ¿qué haría Buñuel? Pues algo así me pasa con Ricardo, porque cuando he dirigido me he dado cuenta de cuantísimo aprendí de él y cuántas cosas me trasmitió sobre la profesión.

-Y ahí está ahora como guionista y directora. Tiene fama de intentar captar todo, de no dejar escapar nada cuando se pone detrás de la cámara.

-Ahí estás un poco en la línea de lo que decía Gonzalo Suárez: rodar tiene algo de caza, de cinegético, porque estás a la espera, con todos los sentidos alerta. Lo que ocurre es que dirigir implica mantener unas buenas relaciones humanas. No sólo hay que tener un equipo, tienes que conseguir embaucarles con tu historia, seducirles, que no estén indiferentes...

-Los que no están indiferentes son sus actores. Trabajar con usted es sinónimo de premios o candidaturas. Este año sin ir más lejos figuran Luis Bermejo y Esperanza Pedreño por Una palabra tuya...

-Es verdad. Con casi todos los guiones que he hecho los actores han salido bien parados. Que a los actores les parezcan interesantes los personajes que tienen que interpretar es muy importante, y eso me pasó desde mi primer guión para televisión con la serie Truhanes, con Paco Rabal y Arturo Fernández.

-Este año la competencia en la cartelera está asegurada. Estrenan Pedro Almodóvar, Fernando Trueba y Alejandro Amenábar.

-Puede ser un año muy atractivo. A ver si sube la cuota de pantalla...

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