"La II República no fue democrática"

  • El periodista Francisco Aguilar analiza en un extenso reportaje publicado como libro los cuatro alcaldes de la República, de los cuales sólo uno fue elegido por votación

"El periodo republicano se nos aparece como un tiempo de libertades y democracia, pero, al menos en Jerez y su Ayuntamiento, no fue ni lo uno ni lo otro. De los cinco alcaldes que tuvo Jerez en la República sólo el primero, Manuel Moreno, que era de los de Lerroux, un poco chaquetero él, masón, un estraperlista que traía tabaco de Gibraltar y antiguo sindicalista, salió de unas elecciones. Y no sólo no fue el más votado, sino que era el decimosegundo de los 37 concejales elegidos, pero era el que menos molestaba a unos y a otros, aunque es cierto que el sistema electoral era muy distinto al actual".

Esta es la primera sorpresa que se llevó el periodista Francisco Aguilar cuando se enfrentó al encargo de escribir la historia de los alcaldes de Jerez durante la II República, un encargo realizado por la Asociación de la Memoria Histórica. "Yo no tenía ni idea de la II República en Jerez. No soy historiador, soy periodista, por lo que me enfrenté al libro como a un extenso reportaje y el resultado es un recorrido por numerosos personajes de la época, pero también por la trama urbana de Jerez. En todo momento intento situar los lugares más relevantes, donde sucedían cosas, y hago referencia a su transformación a lo largo de todos estos años".

Francisco Aguilar ha logrado un retrato sumamente ameno de unos años muy poco conocidos a los que nos hemos podido acercar gracias a los estudios, principalmente, del historiador Diego Caro. De Diego Caro y de otros historiadores como José Luis Gutiérrez o José Pettenghi ha bebido Aguilar para construir su relato y llegar a conclusiones como que la República no fue un logro de los republicanos, "sino del almirante Aznar, que puso en fuga a Alfonso XIII sin necesidad tras unas elecciones municipales no muy democráticas, como demuestra el caso de Jerez".

En buena medida, cuenta Aguilar, las cosas de la ciudadanía no se decidían en el Ayuntamiento, sino en el Casino Nacional, donde ahora está Diario de Jerez. "Allí se reunía la gente de dinero de la ciudad, apellidos que no han cambiado mucho de entonces a ahora. Es curioso también ver que discursos son parecidos a los de ahora. Por ejemplo, la derecha, como ahora, hablaba de una administración local apolítica, aunque no lo era en absoluto".

El que más aprecio le inspira de todos los alcaldes de la República es Francisco Germá, "al que fusilaron cuatro veces. Se lo llevaban en el camión haciéndole creer que le iban a matar y luego lo devolvían". Considera que Germá era un hombre diplomático, que trataba de mediar entre unos y otros y bajo su mandato, "gracias al impulso del socialista Antonio Roma, un filólogo que era diputado pro Cádiz, se creó un gran número de escuelas públicas en la ciudad, que era una de las grandes carencias del Jerez de la época".

También destaca al último, Antonio Oliver, "mitificado con razón porque lo eligieron alcalde casi sin querer y, a continuación, lo fusilaron".

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