La ciudad de la historia

El Jerez de finales del XIX visto por el vicecónsul americano William Wirt Wysor

El hallazgo de nuevos documentos sobre la Historia de nuestra ciudad siempre es un acontecimiento, aunque estos traten de un periodo tan relativamente cercano como es la última década del siglo XIX. Esto ocurre así con el libro publicado en Richmond, Estados Unidos, en 1938, y titulado de una forma tan sugerente como 'Old Sherry: Portrait of a Virginia Family'.

En esta curiosa obra, inédita en nuestro país, el profesor Frank Joseph Klingberg recopila las 117 cartas que el vicecónsul americano William Wirt Wysor envió desde Jerez y Cádiz a parientes y amigos en el periodo comprendido entre diciembre de 1893 a enero de 1897.

Wysor fue nombrado agente consular para Cádiz y Jerez con responsabilidades de vicecónsul durante la administración de Stephen Grover Cleveland, cuando ejercía su segundo mandato presidencial. En las misivas se muestra el autor como una persona culta y sensible, además de religiosa, respetuosa con las costumbres católicas tan diferente a las suyas. Asistiendo a los servicios impartidos por los reverendos Mr. Jones y Mr. Blanco, bien en la iglesia inglesa destinada a los protestantes o bien en la capilla del Palacio del Recreo de las Cadenas, donde vivía el inglés Walter J. Buck.

Según Klingberg era un hombre con encanto, ingenio y expresión jovial ("...he had charm, wit, and liveliness of expression") y de aspecto físico alto y delgado ("over six feet tall and thin"), aunque de salud delicada.

Sus actividades de funcionario las reparte entre Cádiz y Jerez, pero se instala en esta última, en la Fonda Los Cisnes de la Calle Larga, donde más tarde se ubicaría el Hotel Los Cisnes, ya que según él: "Jerez is a large open town surrounded by a beautiful country and much more desirable as a place of residence than Cádiz".

Al cónsul ruso, Tsekhanovetsky, que residía en Cádiz, y que se encontraba enfermo por aquel tiempo, le aconseja que se traslade a Jerez por ser un lugar más adecuado para restablecer su salud : "I will try to persuade him to stay some time in Jerez as I think is much better here than in Cadiz".

En sus idas y venidas a Cádiz disfruta de los paseos por el Parque Genovés y la Calle Ancha, sus visitas al Casino Gaditano y la asistencia en la Batalla de las Flores ('Battle of Flowers'). Wysor será un observador atento de las costumbres y tradiciones locales participando de la vida social de la ciudad en los lugares donde se reúne con la colonia extranjera, sobre todo la inglesa vinculada al comercio vinatero (Mr. Williams, McKenzie, Warter, Buck, Garvey, o Gordon), y con otros representantes consulares acreditados en la zona (Mr. Seymour Davies, cónsul inglés en Jerez, o Mr.Caldwell, cónsul americano en Sevilla).

Sorprende la descripción del Carnaval jerezano en pleno centro: "You could hardly move in the street for the presure of the crowd...". Otro tanto ocurre con las procesiones de Semana Santa y las fiestas de Navidad.

Cuando el lector jerezano lee ciertos párrafos siente una especial emoción imaginando a este rubio americano, solo, lejos de su querida y añorada tierra escribiendo sus misivas en las frías noches de diciembre, calentado por su abrigo y unas buenas copas de jerez: "The nights continue quite cool and I am now writing with my overcoat on, although I have plenty of good old sherry in my closet to 'warn' me up".

Evidentemente, el asunto de la insurrección que vive la isla de Cuba se hace patente al punto de relatar el altercado, que por este motivo, se produce junto Casino Agrícola, en plena Calle Larga, con un limpiabotas cubano de raza negra, el único que había en la ciudad, con algunos miembros de esta institución. En un plano más cordial es la presencia en estos textos de un paisano nuestro de aquellos años, José Benito y Carrera, que le plantea a Mr. Wysor mantener periódicos contactos para poder practicar inglés a la vez que éste le enseñaría a perfeccionar nuestro idioma.

William Wirt Wysor nació el 24 de septiembre de 1848 en el Estado de Virginia y falleció el 14 de abril de 1897 en el barco que le llevaba, enfermo, de vuelta a su país. Está enterrado en el cementerio de Newbern (en la ciudad de Dublin), del mismo estado norteamericano. El trabajo de Wysor, como representante de los intereses americanos en la zona, fue continuado por otros agentes consulares como: Perceval Gasset, cónsul entre 1908 a 1912, y Paul H. Foster, cónsul entre 1914 a 1916, que tuvo como vicecónsul a Albert H. Fernández.

Si tenemos en cuenta el nulo conocimiento de la edición americana en nuestro país y que sus cartas aún no han sido traducidas, bien podría considerarse su publicación comentada y anotada para un mejor conocimiento de ese periodo del Jerez de finales del XIX.

Fco. Antonio García Romero

Eugenio J. Vega Geán

Centro de Estudios Históricos Jerezanos www.cehj.org

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