José Manuel García Gil gana el Domínguez Ortiz de biografías

  • El gaditano se hizo con el galardón que concede la Fundación Lara con su aproximación a Carlos Edmundo de Ory

El escritor gaditano José Manuel García Gil. El escritor gaditano José Manuel García Gil.

El escritor gaditano José Manuel García Gil. / juan carlos vázquez

"Esta no es la biografía que hubiera escrito Carlos", comenta José Manuel García Gil acerca de Prender con keroseno el pasado, el título con el que profundiza en la vida y obra de Carlos Edmundo de Ory. Una aproximación que le valió ayer el Premio de Biografías Domínguez Ortiz, convocado cada año por la Fundación José Manuel Lara.

"Aunque Carlos Edmundo de Ory dejó un camino bien trazado, a nivel de documentos, cartas, recuerdos, para todo aquel que quisiera realizar su biografía, he querido ir un paso más allá -desarrolla García Gil-. En su vida, había algunas sombras que él trató de borrar. He hablado con su primera mujer, con amigos suyos de su generación... Era muy dado, por ejemplo, a fascinarse con alguna persona y después dejarla en el limbo".

De hecho, la cantidad de material disponible -y al que José Manuel García Gil ha tenido acceso gracias a la Fundación del escritor- es tan grande que "resulta muy difícil seleccionar y cribar". A García Gil, de hecho, le ha costado cinco años de trabajo desde que surgió la idea, a raíz de una colaboración en las Jornadas de la Fundación Carlos Edmundo de Ory para hablar sobre la infancia del creador de los aerolitos: "A Carlos, su infancia le marcó toda su vida -explica García Gil-. Es raro que una persona nazca y esté enterrada en el mismo sitio en el que jugó de niño, en la Alameda. Su infancia está muy presente en su obra, con el magisterio de su padre, el primer poeta que leyó y conoció. Tenía esa idea de que fue un secretario de Dios el que le dijo: 'Carlos, tienes que nacer en Cádiz'. Tenía mitificado por completo su rincón natal".

"A Carlos Edmundo de Ory -continúa- le ha pesado siempre mucho su personaje, quizá porque siempre fue muy misterioso: pasó mucho tiempo fuera, muchos años de silencio, se le tenía por loco, genio maldito, raro... Y esto ha opacado al ser humano, amante, amigo, padre... que es algo que a mí me ha interesado mucho en relación con su obra, que pienso es muy autobiográfica. Con cada etapa de su vida, he intentado buscar esas conexiones y darlas a conocer".

Prender con keroseno el pasadoes un título tomado -apunta José Manuel García Gil- de uno de los aerolitos: "Encajaba muy bien porque el keroseno era el material inflamable que se empleaba en la posguerra para calentarse, y seguro que acompañó a Carlos Edmundo de Ory en muchas de sus lecturas y escritos durante los otoños e inviernos madrileños. Y prender el pasado tiene ese sentido de dar luz a su vida".

José Manuel García Gil (Cádiz, 1965) es profesor de Lengua y Literatura y director de la colección Calembé de libros de relatos. Ha publicado poemarios como El salón de los eclipses, Aguas prohibidas (Premio Ateneo de Sevilla, 2009) o La belleza no está en el interior (Premio Iberoamericano de Poesía Hermanos Machado 2016). De Prender con keroseno el pasado, el jurado de esta edición del Domínguez Ortiz ha destacado la habilidad de García Gil para trasladar al lector "con rigor y buen ritmo narrativo, a una biografía que informa de los pasos de Ory y los sitúa en el contexto de su época, trazando un completo retrato de uno de los autores más originales y rompedores de la poesía española contemporánea".

Por otro lado, la sede de la Fundación Cajasol en Sevilla acogía también ayer el anuncio del ensayo ganador del Manuel Alvar de Estudios Humanísticos. En esta ocasión, el galardón fue a parar a Días felices. Aproximaciones a 'El jardín de las delicias' de Francisco Ayala, de Carolyn Richmond de Ayala. Una obra de la que el jurado ha valorado el "impecable" análisis de una de las obras mayores del granadino, interpretada en toda su vasta riqueza de significaciones; este ensayo pone de manifiesto su carácter abierto, heterogéneo y fragmentario, su relación con la obra anterior del escritor y el universo de referencias culturales o autobiográficas en el que adquiere pleno sentido.

Carolyn Richmond de Ayala es catedrática emérita de la City University of New York, viuda de Ayala y presidenta de su Fundación.

Tanto el Premio de Biografías Antonio Domínguez Ortiz como el Premio Manuel Alvar de Estudios Humanísticos están dotados con 6.000 euros y la publicación de la obra ganadora. Ambos galardones se entregarán el próximo 4 de mayo en el transcurso de una cena literaria que se celebrará en el Real Alcázar de Sevilla.

La reunión y fallo del jurado de esta edición -integrado por Nativel Preciado, Jacobo Cortines Torres, Ignacio Fernández Garmendia, Alberto González Troyano, Antonio Cáceres, Rafael Valencia y Joaquín Pérez-Azaústre- se han celebrado también en la sede de la Fundación Cajasol de la capital andaluza.

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