Crítica de Cine

Llenar el ojo antes que la pantalla

el héroe de berlín

Drama, Canadá, 2016, 134 min. Dirección: Stephen Hopkins. Guión: J. Shrapnel, A. Waterhouse. Fotografía: P. Levy. Música: R. Portman. Intérpretes: Stephan James, Jason Sudeikis, William Hurt, Jeremy Irons.

Hacía falta más rigor del que tiene el guión de Joe Shrapnel (pese a su frondoso árbol genealógico-cinematográfico: nieto de Deborah Kerr, hijo del actor John Shrapnel y hermano del director Tom Shrapnel y del actor Lex Shrapnel) y Anna Waterhouse para abordar los muchos temas polémicos e históricos que se dan cita en la biografía de Jesse Owens (1913-1980), cuádruple medalla en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936. La participación o no de los Estados Unidos. La paradoja de que una víctima del racismo en Estados Unidos fuera presentado por su país como un desafío a Hitler, quien con las Olimpiadas quiso demostrar al mundo la pujanza de la Alemania nazi y la supremacía de la raza aria. La polémica sobre si Hitler lo saludó o no (Owen mantuvo siempre que sí, pero sin cámaras) y sobre si abandonó encolerizado el palco al ver sus extraordinarios triunfos (que achacó a la mayor fuerza animal y simiesca de los negros), junto al desconcertante dato de que Roosevelt no lo recibiera a su regreso en la Casa Blanca. Su errática vida posterior en la que fue víctima del racismo -estupenda la anécdota del homenaje en un salón del Waldorf Astoria (como campeón)- con un reconocimiento oficial tan tardío que se le concedió la Medalla de Oro del Congreso ocho años después de su fallecimiento.

No se profundiza en ninguno de estos temas y otros de importancia histórica. Y a veces se falsean, como el amable retrato de Leni Riefensthal, la cineasta favorita de Hitler que rodó el famoso documental Olimpia sobre los juegos de 1936, aquí presentada -a ella le habría encantado- como la artista pura que desde la cumbre de su arte consideraba que el nazismo era una anécdota. Vamos, como si la Riefensthal fuera Wagner y Hitler Luis II de Baviera.

El guión de Shrapnel y Waterhouse abarca mucho, aprieta poco y no entra en el fondo de los graves temas que toca. Y no lo enmienda la aseada y sosa dirección del mediocre Hopkins, que tras una discreta trayectoria (Pesadilla en Elm Street 5, Depredador 2, Los jueces de la noche, Perdidos en el espacio, Los demonios de la noche o la fallida biografía de Sellers Llámame Sellers) se pasó durante 16 años a la televisión para ahora regresar al cine. Parece que esta larga etapa le ha pasado factura porque El héroe de Berlín tiene el aire de un correcto biopic televisivo, grato de verse en una sobremesa pero insuficiente para la gran pantalla (y para tan gran tema).

Muy buen trabajo de Stephan James -a quien vimos en otro biopic antirracista, Selma- como Owen y de Jason Sudeikis como su entrenador. Ninguna sorpresa que William Hurt y Jeremy Irons estén bien. Con este gran tema los guionistas y el realizador, como los comilones impacientes, se llenaron el ojo antes que la pantalla.

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