Microbios: causa de grandes epidemias

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El Mundo Microbiano, cuyas poblaciones se denominan genéricamente 'microbios', como propuso el cirujano francés Sedillot en 1872, era un mundo desconocido hasta la primera observación de su existencia por el holandés tallador de lentes Anthony van Leeuwenhoek (1632-1723), que fabrica el primer microscopio y muchos más, que repartirá entre científicos y admiradores gratuitamente. La microscopía será desde entonces una herramienta de los naturalistas y los microbiólogos. El describe bacterias, infusorios, hematíes, espermatozoides y levaduras y otros seres microscópicos. Simplificando, los 'microbios' se han clasificado en 'bacterias', 'hongos', 'protozoos', 'algas' y 'virus' y su denominador común es el ser no visibles por el ojo humano. En el conocimiento popular los 'microbios' son interpretados como los agentes que producen enfermedades infecciosas o parasitarias en el humano, pero quizá no sepa que todos los seres vivos, desde las propias bacterias hasta las ballenas y elefantes son afectados por los microbios patógenos, sin olvidar el reino vegetal en todas sus especies.

Pero los microbios hacen más cosas que no son tan evidentes al observador. Los microorganismos son los que han originado el oxígeno en la atmósfera primigenia, hace 3.500 millones de años. Son los que mantienen los ciclos de la materia mineralizando la materia orgánica para su reutilización. Han sido utilizados desde los tiempos prehistóricos para la producción de bebidas fermentadas como los vinos y la producción de quesos y yogur, kefir y otros productos lácteos fermentados por Lactobacillus . En la segunda Guerra Mundial se utilizaron microorganismos para la producción de glicerina, acetona y butanol, para fabricación de explosivos. A partir de Fleming, descubridor de la penicilina producida por un hongo, la mayoría de los antibióticos han sido extraídos de bacterias o de hongos así como vitaminas o la producción de 'dextrano' por bacterias, como sustituto del plasma sanguíneo, entre otras muchas. Estas técnicas se denominan biotecnologías.

El compost como biotecnología medioambiental es un abono agrícola producido por desechos orgánicos y la acción de bacterias celulolíticas ambientales o la depuración biológica de las aguas residuales por bacterias capaces de convertir los nitratos y nitritos en nitrógeno gaseoso y aun la producción de hidrazina, sustancia hasta ahora de síntesis que utiliza la NASA como carburante de cohetes.

En la limpieza de la contaminación marina por hidrocarburos se ha utilizado la siembra en la zona afectada de ciertas bacterias con la finalidad de que éstas metabolicen estas resistentes moléculas orgánicas. Esta práctica es la Biorremediación.

Una forma moderna de Biotecnología es la 'recombinante genética', 'ingeniería genética' o 'híbridos', que supone la adición de un gen extraño que codifica cierta sustancia que puede ser útil para el hombre, y que introducido en una bacteria inocua, o en una levadura, producirá en grandes cantidades la molécula activa deseada, con bajo coste de producción como por ejemplo la insulina y la hormona de crecimiento.

Otro aspecto muy desarrollado de la recombinación genética tiene lugar en la Agricultura. Son los híbridos que mejoran los cultivos o añaden principios valiosos a los alimentos básicos para suplir carencias en poblaciones de nutrición insuficiente. Es la 'revolución verde', iniciada con el maíz híbrido.

El progresivo conocimiento de la genética molecular y la disponibilidad de las llamadas herramientas genéticas sobre el ADN y las técnicas rápidas de secuenciación de genes, han aproximado técnicamente al hombre a la 'síntesis' o 'creación' de un ser vivo a partir de sus moléculas constituyentes.

Los microbios han sido y son aun causa de grandes epidemias o plagas, que causan mortalidad en el hombre y/o en los animales útiles. La peste bubónica, el cólera, el tifus exantemático epidémico, la viruela, la gripe, todos con mucha historia letal hasta nuestros días, y la incontrolable malaria o paludismo y el resistente SIDA que esperan ansiosos sus respectivas vacuna protectoras que acabarían con estos obstinados riesgos microbianos del hombre. Paradójicamente, el hombre también ha inventado la 'guerra microbiológica' para provocar plagas de microbios seleccionados, o manipulados genéticamente, para acabar diezmando poblaciones enemigas, o destruyendo cultivos o animales de renta, para ganar una guerra o para desprestigiar mercados competitivos. Curiosamente, en este siglo también se toma en consideración el 'bacilo pestoso', el virus variólico conservado tras la 'erradicación' de la viruela en 1979; el bacilo carbuncoso o la toxina botulínica en lo que se nos permite conocer, pues es un 'arte secreto'. El luchar contra estas plagas parece conveniente y necesario, y así se ha hecho y se hace con éxito. La extinción selectiva de microbios perjudiciales será una fuente más de salud, bienestar y longevidad de las sociedades humanas. No podemos aquí decir más sobre los microbios, todos son necesarios desde el principio hasta el fin de los tiempos. Los microbios siempre serán patrimonio del Universo y de la Vida y del Hombre o sus herederos.

De todas estas cuestiones versará nuestra conferencia hoy en la Academia de San Dionisio, a las 20,30 horas.

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