Miedo

Lectores sin remedio

"¿Y DICEN que la gente no lee? Pues al parecer los miembros de la Mafia sí lo hacen. ¿No te parece Ramón?" El que me interpela entre los pasillos solitarios de la librería es Atanasio, al que hace tiempo no veo, y que busca "Gomorra". De camino me explica los antecedentes que le han llevado a interesarse por el libro, del que ignoro si hay una versión en castellano. La verdad es que "Gomorra", el libro escrito por Roberto Saviano, me hace recordar el caso de Salman Rushdie y sus "Versos Satánicos", solo que ahora lo que al parecer a alguien no le gusta que sea de dominio público, son los entresijos económicos y sociales de la Camorra italiana. Este es el motivo por el que el joven autor italiano de la novela, tiene que vivir en permanente estado de alerta ante las amenazas recibidas. En este caso -respondo a Atanasio- quizás hubiera sido bueno que no leyeran tanto los mafiosos, aunque tengo mis dudas de si lo que realmente les gusta a los miembros de la Cosa Nostra es el cine y no la lectura. No sé si sabes -prosigo- que a Saviano le han concedido recientemente, en concreto en la Feria del Libro de Fráncfort, el premio a la mejor adaptación cinematográfica de este año, pues fue él mismo, el que se encargó de hacer el guión de la película, también titulada "Gomorra" y dirigida por Matteo Garrone. A partir de ahí es cuando realmente han empezado a multiplicarse sus problemas, pues el libro se publicó en 2006. Por eso creo que posiblemente la culpa la tenga el cine. Dejo a Atanasio hojeando el libro, del que sí hay edición en castellano (Destino, 2007), y me marcho de la librería, esta vez sin ninguna nueva adquisición. No siempre hay suerte, y menos hoy día. Sobre esto último estamos de acuerdo con el escritor Isaac Rosa, cuando en su intervención, en una de las sesiones del Congreso de la Caballero Bonald, al hablar de la situación de la novela actual, la comparaba con la crisis económica, ya que como en esta, también hay "crisis de confianza, productos tóxicos, burbuja creativa, productos hinchados, más allá de los best sellers y editoriales colocando productos". En fin que la cosa se está poniendo difícil, no solo para encontrar algo digno para el lector, sino para el escritor. Y es que si lo que ha pasado con Saviano, y antes con otros como Rushdie, prolifera, me temo que la crisis de la novela siga, pues siempre será más seguro para el novelista transitar por el mundo de los cátaros o en pos de tesoros incas, que mirar la realidad que nos rodea, no vaya a ser que al vecino, cuando lea nuestra novela inspirada en el barrio, le dé por esperarnos al pie de la escalera. Ramón Clavijo Provencio.

Permítame el lector este pequeño capricho. Cuando ya parece que los fuegos de aquel maravilloso boom de la narrativa hispanoamericana empiezan a apagarse, al menos para el lector actual, que gusta más de pijas a rayas y de los estertores venecianos de don Antonio, novelas como "La ciudad y los perros", "La muerte de Artemio Cruz", la mítica "Cien años de soledad" y, especialmente, "El siglo de la luces" vuelven a tomar en mi recuerdo una dimensión extraordinaria e irrepetible. Una novela, la de Carpentier, que hoy inscribiríamos en el género histórico, y en el que tendría que convivir, por esos infames azares de la literatura, con otras de innombrable título. A pesar de que ya goza de ediciones más modernas y exhaustivos estudios, he querido traer aquí la edición en que la leí por vez primera, la de Bruguera, en su colección "libro amigo", cuyo precio ascendía a 150 pesetas. ¡Cuánta literatura por tan poco dinero! ¡y cuánto dinero para tan poca literatura en muchas novelas de ahora! J.L.R.

Y siguiendo con la editorial Bruguera, a la que todo lector que se precie debe rendirle un homenaje, traemos aquí uno de esos volúmenes que se fueron publicando en la colección "libro clásico", y que recopilaba las piezas teatrales más significativas de un autor o de una época. Así, contamos antologías de Shakespeare, de Lope de Vega, de Tirso, del teatro romántico… y ésta del teatro del siglo XVIII, en el que se recoge lo más granado de aquella centuria: desde el drama postbarroco, pasando por el drama neoclásico, hasta llegar a la comedia de los Moratín. Además, tiene el valor añadido de que ha sido durante muchos años en el único libro donde podía leerse el drama "No hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague, y convidado de piedra" de Antonio de Zamora, precedente o puente entre el "Burlador" de Tirso y el "Don Juan" de Zorrilla. Y además por sólo ¡90 pesetas!. Una verdadera provocación para estos tiempos. J.L.R.

Ha sido terminar la lectura de este libro y recordar el titulo de aquel blog "¿Y ahora qué leo? Y es que la última obra de este autor sevillano, me ha dejado con el miedo (parafraseando el título de su obra) de caer en otras páginas que no tengan la frescura y el interés de esta novela. La verdad es que ya tenía un buen recuerdo de este joven escritor, que con "El vano ayer" acaparó premios, entre ellos el de Andalucía de la crítica. Por ello me introduje en ese "país del miedo" con la sospecha de que no saldría defraudado. Isaac Rosa nos presenta una novela inquietante, en la que se valdrá de Carlos, el protagonista, para demostrarnos que aunque aparentemente vivimos en la sociedad más segura de la historia, el miedo nos atenaza: miedo a ser asaltado, a los extraños, a la agresividad de los vecinos…Un hecho intrascendente será el detonante de un sorprendente catálogo de miedos contemporáneos. R.C.P.

Libro que rescata del olvido muchos artículos que firmados por periodistas, naturalistas, diplomáticos, entre otros, contribuyeron a dar una determinada imagen de nuestro país en el exterior, en el primer tercio del siglo pasado. Aunque resulte extraño hoy día, aún por entonces España era considerada un territorio exótico, más cercano, a los ojos del viajero norteamericano, a territorios del lejano Oriente que al resto de Europa. Es por ello, y sin lugar a dudas, un trabajo de recopilación meritorio y lleno de interés para el lector contemporáneo. "España sigue siendo una Terra incógnita que el turista aún no ha echado a perder. País severo y sin embargo fascinante, cuyos hijos dominaron Europa…" Así comienza un fabuloso viaje a través de ciudades y paisajes poco degradados aún por la acción humana, que a los americanos de entonces, y que leían aquella legendaria revista, les parecerían sacados de la noche de los tiempos. R.C.P.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios