Nativel Preciado se hace con el Premio Fernando Lara con 'Canta sólo para mí'

  • La escritora madrileña retrata el mundillo periodístico de los 70, un ámbito que conoció de primera mano, en una novela que habla de la lucha por la libertad y "la fuerza de la juventud"

La periodista y escritora Nativel Preciado (Madrid, 1948) se hizo ayer durante una cena en el Real Alcázar de Sevilla con el XIX Premio de Novela Fernando Lara, dotado con 120.000 euros y patrocinado por la Fundación Axa, por la obra Canta sólo para mí. La madrileña se impuso con una narración que retrata el mundo periodístico de los 70, un ámbito que la veterana conoció de primera mano en una carrera profesional que se inició en el diario Madrid y en las que se convirtió en cronista de la Transición mediante sus colaboraciones entre otros medios con el diario ABC y la revista Interviú.

En su intervención tras recoger el premio, Preciado desveló que Canta sólo para mí es una historia "de amor loco entre dos jóvenes", más concretamente "entre una reportera gráfica y un periodista" que se desarrolla "en un tiempo difícil en España, en el que todo estaba prohibido". Para su creadora, la obra puede verse como un tributo a quienes "lucharon y se saltaron todos los obstáculos para conseguir los derechos y las libertades de las personas. Es un homenaje a la fuerza de la juventud, a quienes sintieron ansias de libertad y pelearon por cambiar ideas que parecían inamovibles".

En declaraciones a los periodistas, Preciado expuso que ésta es su novela "más periodística, en el mejor sentido" y la demostración de que la escritora sigue "amando esta profesión después de todo este tiempo. He perdido ese pudor que tienes que intenta que no se te note que eres periodista, porque las virtudes que defienden tantos autores que me gustan están en este trabajo, como ser capaz de ser concisa y sintética". La ganadora ha pretendido, dijo, "reivindicar las bondades de una profesión muy vilipendiada" a través de una historia de amor "loco y efímero, como todos los amores locos" entre "dos personajes muy distintos", un redactor "mítico y con mucho carácter" y una reportera gráfica "mucho más ingenua, muy feminista, que se indigna cuando descubre que la realidad no es como pensaba, que en países que hablan de revolución, por ejemplo, no se trata bien a las mujeres".

La novela trata entre sus temas la eclosión de ideologías radicales. "En aquella época nos confundíamos y pensábamos que todo el que luchara por la libertad debía estar bien visto. En el libro se habla de movimientos extremos que veíamos con buenos ojos", cuenta la narradora. La propia autora confesó que ella había sido "algo radical, como todos los que estábamos en la Universidad. Yo era muy crítica con todo, pero el 23-F me di cuenta de todo lo que perdíamos si hubiese triunfado el golpe. Me volví mucho más moderada". Preciado cree que en la actualidad "no hay un retroceso tan grande. Lo que ocurre es que la Historia tiene baches, y cuando estás en ellos piensas que has perdido y los derechos adquiridos. Pero quizás estemos en un bache como tantos otros de los que hemos salido".

Fernando Delgado, uno de los miembros del jurado que otorgó el premio a Preciado, intuyó leyendo el borrador que detrás de la obra podría hallarse la escritora. "Los periodistas de nuestra edad hemos vivido intensamente, y era una parte de la historia muy desconocida", apunta el escritor, a quien la lectura de Canta sólo para mí ha "servido para refrescar la memoria" de esa época en la que "el amor se mezclaba con las linotipias". Delgado destaca de la creación de Preciado sus "momentos de emoción, ternura y humanidad" y su condición de crónica por la que asoman "las canciones, los escenarios del periodismo madrileño. Es muy honroso considerar a una novela una buena crónica, y ésta lo es".

Con este nuevo reconocimiento, la autora prosigue una larga carrera en la que ha compaginado el ensayo con la ficción. Con su narrativa, que se completa con Bodas de plata (Planeta, 2003) o Llegó el tiempo de las cerezas (Espasa, 2008), ya había sido finalista del Premio Planeta en 1999 con El egoísta y obtuvo el Premio Primavera en 2007 con Camino de hierro. Además, en su bibliografía se encuentran semblanzas biográficas como Fuera de campo (Ediciones B, 1991), libroen el que se acercaba a personajes tan diversos como Dolores Ibárruri La Pasionaria, Herbert Von Karajan, Carmen Martín Gaite, Salvador Dalí o Antonio Gades; o Nadie pudo con ellos (Espasa, 2011), reivindicación de quienes sufrieron la dictadura a través del testimonio de la esposa de Marcelino Camacho, Josefina Samper. En los ensayos ha brindado a sus lectores una visión serena y sensata de la vida, gracias a títulos como El sentir de las mujeres (Temas de Hoy, 1996), en el que a través de conversaciones mantenidas con un puñado de profesionales reflejaba las tensiones entre las aspiraciones en el entorno laboral y la felicidad personal; Amigos íntimos (Temas de Hoy, 1998), en el que reivindica a las personas con las que comparte su tiempo y el tesón como fórmula para mantener estos vínculos de afecto; o Hablemos de la vida (Temas de Hoy, 2002) en el que reflexionaba sobre distintas cuestiones acompañada de José Antonio Marina. Su capacidad para evolucionar desde sus comienzos en un tiempo en el que no se usaban los ordenadores en las redacciones de los periódicos hasta convertirse en una participante asidua en Twitter se puso de manifiesto con el reciente Si yo tuviera 100.000 seguidores, editada por Planeta en 2012.

Este año se incorporaba al jurado otra veterana de las letras españolas, Clara Sánchez. La ganadora del Premio Planeta y el Nadal sustituía a la habitual Ángeles Caso. En las deliberaciones, Sánchez ha decidido el premio junto con el mencionado Fernando Delgado, Pere Gimferrer, Ana María Ruiz-Tagle y Emili Rosales.

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