Noche de contrastes en el Teatro Villamarta

  • 'El secreto de Susanna' de Wolf-Ferrari y 'La voz humana' de Poulenc se estrenan en el coliseo jerezano con buen resultado

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Unidas por dos temas tan actuales ahora como hace cien años, el tabaco y el teléfono, se presentaban este pasado sábado dos pequeñas óperas en el teatro Villamarta: El secreto de Susanna intermezzo cómico en un acto del autor ítalo-alemán Ermando Wolf-Ferrari y La voz Humana tragedia lírica de un autor tan personal como el francés Francis Poulenc.

La primera obra, El secreto de Susanna, nos presentó de manera ágil y divertida una obra de carácter bufo de gran teatralidad basada en la relación de una pareja de recién casados. La trama se desarrolla en torno al equívoco generado a partir de la recién adquirida adicción al tabaco de la esposa, cuyo olor hace sospechar al marido de la existencia de un posible amante, mientras ella, entre recelos y discusiones, no se atreve a confesarle a su marido su 'secreto'.

La cuidada puesta en escena de José Luis Castro, recreada en una estética años veinte, ayudó en buena medida a obtener un resultado aceptable. La música de Wolf-Ferrari, dirigida por Lorenzo Ramos e interpretada por la orquesta filarmónica de Málaga, por sí misma caía a veces en una monotonía neo-romántica, fruto del uso de esquemas desgastados propios de un autor de segunda fila. Aunque la interpretación fue correcta, por momentos se notó la falta de ensamblaje de la orquesta con los cantantes.

La soprano Isabel Rey mantuvo un buen nivel en el papel de Susanna dándole vitalidad y comicidad al personaje, con bellos momentos como el canto al tabaco del aria O gioia la nube leggera, donde sacó a relucir todas sus cualidades expresivas. En el rol del celoso marido, el barítono Javier Conde, secundó correctamente pero sin grandes alardes la actuación de la soprano.

En la segunda parte pudimos escuchar La voz humana de Francis Poulenc obra compuesta en 1959, cincuenta años después que El secreto de Susanna. Creada con una concepción estética muy diferente a la de Wolf-Ferrari, se le intentó dar continuidad con la anterior representada a través de elementos musicales, escénicos y dramáticos con un resultado poco efectivo.

Basada en la obra de teatro de Jean Cocteau, antes llevada al cine por Rosellini en 1948, la música envuelve la desesperada conversación telefónica de una mujer con su examante durante más de cuarenta y cinco minutos. La tensión dramática crece a medida que se va descubriendo la más absoluta soledad en la que se halla.

La interpretación de una sublime Elisabete Matos ratificó su excelente estado de forma después del reciente éxito en el Metropolitan de Nueva York. Con una voz colorida y llena de dramatismo mantuvo en perfecto estado de tensión un complicado papel, ayudada por la adecuada puesta en escena y, la acertada iluminación de Albert Faura. El acompañamiento orquestal fue más certero en su concepción e interpretación que en la primera parte. La música de Poulenc ronda los límites de la tonalidad, lo que hace que no sea una obra sencilla para el oído del espectador menos iniciado.

Se trató en definitiva de una velada rica en contrastes entre la previsible pero simpática El secreto de Susanna, y la dramática y desgarradora La voz humana. En su conjunto ofrecieron un espectáculo agradable a los asistentes. Gracias de nuevo al teatro Villamarta por completar su programación con obras líricas tan poco usuales como éstas.

Obra: 'El secreto de Susanna', intermedio cómico en un acto de Ermando Wolf-Ferarri (1876-1948). Intérpretes: Susana; Isabel Rey. Conde Gil; Javier Conde. Obra: 'La voz humana', tragedia lírica en un acto de Francis Poulenc (1899-1963). Intérprete: Ella; Elisabete Matos. Orquesta Filarmónica de Málaga. Director musical: Lorenzo Ramos. Director de escena: José Luis Castro. Teatro Villamarta. Sábado, 2 de Abril, 20:00 horas.

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