Nuevos horizontes en el tratamiento de las enfermedades reumáticas

  • La Academia, hoy

EN los últimos 20 años se han realizado numerosos estudios que tratan de establecer la prevalencia de las enfermedades reumáticas (que deberían llamarse Enfermedades Médicas del Aparato Locomotor y Sistémicas) en nuestra población. La principal conclusión de índole práctico, obviando datos concretos de diferentes enfermedades, es que aproximadamente un 33% de la población consulta a su médico de Atención Primaria por problemas osteoarticulares y que un 20% de la población consume antiinflamatorios regularmente. Por otra parte, las enfermedades osteomusculares están relacionadas con el 50% de las Incapacidades Laborales y constituyen el principal problema de salud percibido por la población.

No es de extrañar que esta realidad sea motivo de preocupación para las Autoridades Sanitarias y que, desde un ámbito europeo, estatal y autonómico, se haya reconocido en sus diferentes Planes Estratégicos de Salud la importancia que este grupo de enfermedades tiene para la salud de los ciudadanos.

Desde la Sociedad Española y Andaluza de Reumatología y en estrecha colaboración con el Sistema Sanitario Público se están definiendo modelos asistenciales que permitan un diagnóstico precoz que permita la instauración de medidas terapéuticas que disminuyan el impacto personal, social y laboral de este complejo grupo de enfermedades. De la misma manera, sería relevante la puesta en marcha de Planes de Formación Pre y Postgrado que aseguren un conocimiento curricular de estos grupos de procesos y que permitieran la realización de un manejo racional de los mismos.

El acercamiento global al problema, por tanto, pasa por una adecuada formación de los profesionales sanitarios, incluida la Enfermería y Fisioterapeutas, la labor de prevención en Atención primaria, dirigida a la patología metabólica ósea y la degenerativa y el compromiso de asegurar un plan de tratamiento coordinado con otros especialistas como los Traumatólogos y Rehabilitadotes con un único objetivo: disminuir el impacto de estas enfermedades sobre la calidad de vida de los pacientes. Con este objetivo, los resultados de múltiples líneas de investigación han permitido conocer y dar luz sobre los mecanismos íntimos de producción de las enfermedades sistémicas inflamatorias, definiendo las células y proteínas concretas que producirían la inflamación y el dolor articular. Bloqueando dichas dianas podemos evitar el daño de las estructuras articulares, preservar la capacidad funcional y mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades reumáticas.

Lejos debería quedar ya la idea, por desgracia aún presente en muchos profesionales del mundo sanitario y de los mismos pacientes, de la resignación cómo única arma eficaz en el tratamiento de este grupo de enfermedades, esperando, con el uso de tratamientos sintomáticos, como se deteriora la calidad de vida y la autonomía de estas personas.

En la Real Academia de San Dionisio el próximo 9 de Junio a las 20,30 horas, se expondrán las nuevas perspectivas del tratamiento en las enfermedades músculo-esqueléticas y sistémicas, acto al que les invito a asistir.

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