Relevo generacional Tanto Boyle como Fincher optan al galardón por primera vez

El Oscar se debate entre la India y Nueva Orleans

  • 'Slumdog Millionaire' y 'El curioso caso de Benjamin Button' parten como favoritas a los premios en la ceremonia de hoy, presentada por el australiano Hugh Jackman

Hollywood celebrará esta noche la gala de los Oscar con Slumdog Millionaire, de Danny Boyle, como la apuesta más marcada en las quinielas y una ceremonia que se anuncia más dinámica gracias a la presentación del australiano Hugh Jackman, que intentará captar la atención del público con su carisma y un puñado de números musicales para superar las negativas cifras de audiencia que el show registró en las ediciones anteriores de los premios.

La mayoría de las predicciones señalan como la ganadora más probable a Slumdog Millionaire, una película en la que en principio no tenían demasiada fe los directivos de la Fox y que se ha erigido en la sorpresa de la temporada. La historia de un chico de una barriada marginal de Bombay, que se presenta a un concurso televisivo y sorprende al público con sus constantes aciertos, ha tenido una trayectoria triunfal desde su paso por el Festival de Toronto y se ha hecho ya con el Globo de Oro, el Bafta y diferentes galardones de la crítica a la mejor película del año.

El británico Danny Boyle, una presencia poco habitual en las entregas de premios hasta este filme, se enfrenta a otro francotirador que hasta no hace mucho también se movía por libre, David Fincher. Su largometraje, El curioso caso de Benjamin Button, parte con el mayor número de candidaturas -13, frente a las 10 de Slumdog Millionaire- y podría convencer a los académicos con la carga sentimental del relato, sus maneras clásicas y el exotismo del argumento, basado en un cuento de Francis Scott Fitzgerald.

En la liza por el Oscar a la mejor película también compiten otras contrincantes de peso: El desafío. Frost contra Nixon, reconstrucción de la entrevista en la que Nixon reconoció sus errores ante el mundo a la que Ron Howard imprime un ritmo prodigioso; Mi nombre es Harvey Milk, biografía del primer político estadounidense abiertamente gay para la que el otras veces experimental Gus Van Sant opta por una caligrafía más conservadora, y The Reader (El lector), pulcra adaptación de la novela de Bernhard Schlink con la que el director Stephen Daldry podría llevarse un Oscar al que ya ha aspirado por sus cintas anteriores, Billy Elliot y Las horas.

Donde sí parece que The Reader materializará una de sus candidaturas es en el apartado de la mejor actriz protagonista. Kate Winslet, perdedora en las cinco nominaciones anteriores, es esta vez la mejor posicionada del quinteto. A su favor tiene que, además de su caracterización en la película de Daldry, en la retina de los votantes también está grabada su excelente interpretación en la reciente Revolutionary Road. Todo parece orientado a que éste sea su año, aunque algunos factores podrían jugar en su contra: el hecho de que su papel haya sido reconocido como secundario en otros premios, y que la joven Anne Hathaway (La boda de Rachel) y la veterana Meryl Streep (La duda) hayan recibido importantes distinciones como la mejor actriz protagonista del año. Angelina Jolie, por su conmovedor trabajo en El intercambio, y Melissa Leo, por la independiente Frozen River, completan la lista.

Aunque Mickey Rourke seguía en activo, y se ha visto estos años en películas comerciales (Sin City, de Frank Miller y Robert Rodríguez; Domino, de Tony Scott), su composición en El luchador proyecta la impresión de que ha resucitado después de años en el limbo. El intérprete despunta como favorito al Oscar al mejor actor, pese a las asombrosas transformaciones de Frank Langella y Sean Penn en El desafío. Frost contra Nixon y Mi nombre es Harvey Milk. Ante ellos, poco tienen que hacer, a priori, Brad Pitt (El curioso caso de Benjamin Button) y Richard Jenkins (el padre de A dos metros bajo tierra, nominado por The visitor).

La temporada de premios ha rendido numerosos homenajes al desaparecido Heath Ledger, designado mejor actor secundario en casi todas las convocatorias por su encarnación del Joker de El caballero oscuro. Es raro que alguno de sus contrincantes -Philip Seymour Hoffman, Josh Brolin, Michael Shannon y Robert Downey Jr.- impidan lo que se prevé como un emotivo recuerdo al actor fallecido.

Aunque la española Penélope Cruz parte con posibilidades para ser distinguida como mejor actriz de reparto por su trabajo en Vicky Cristina Barcelona, en su camino puede interponerse cualquiera de las aspirantes. La Academia podría decantarse por alguna de las sólidas interpretaciones de La duda,las de Amy Adams y una conmovedora Viola Davis; por el maternal personaje de Taraji P. Henson en El curioso caso de Benjamin Button o por el retrato de la derrota que hace Marisa Tomei en El luchador.

La israelí Vals con Bashir, ganadora del Globo de Oro, y la francesa La clase, triunfadora en el Festival de Cannes, están entre los nominados a la mejor película extranjera, una categoría en la que no entró la española Los girasoles ciegos. La alemana Der Baader Meinhof Komplex, protagonizada por Martina Gedeck (La vida de los otros), la austriaca Revanche y la japonesa Orukibito -Gran Premio de las Américas en Montreal- concurren también por el Oscar esta edición.

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