"Quiero vivir los Goya como una fiesta"

  • Alberto Rodríguez acude hoy a los premios del cine español como gran favorito gracias a las 17 candidaturas de 'La Isla Mínima'

"Contento", "tranquilo", templando los nervios para la noche cargada de emociones que vivirá hoy en la ceremonia de entrega de los Goya en Madrid, dispuesto, "esta vez sí, a pasarlo bien". Alberto Rodríguez capitaneaba ayer -a su pesar: la exposición pública no es precisamente lo que mejor lleva de su oficio- la nutrida representación de profesionales sevillanos del cine recibidos en el Ayuntamiento por el alcalde, Juan Ignacio Zoido, para darles "la enhorabuena por adelantado", y las gracias por "llevar el nombre de Sevilla tan alto". Y de paso, cómo desaprovechar la ocasión, para fotografiarse con ellos y sacar pecho por haber "facilitado al máximo", dijo, las condiciones para que la industria audiovisual local se encuentre "en alza". Tampoco la Junta de Andalucía perderá la ocasión de paladear "el sabor andaluz" de la gala (hasta 45 candidaturas tienen ese sello), y el responsable de Cultura, Luciano Alonso, confirmó ayer que estará presente en la gala que acogerá el Centro de Congresos Príncipe Felipe.

Los responsables de ese "sabor andaluz", en todo caso, son otros. Once de ellos -11 de los 17 candidatos sevillanos o vinculados hondamente en su trayectoria a Sevilla- estuvieron presentes en el acto en el Ayuntamiento: Juanma Suárez, director de A Lonely Sun Story, trabajo candidato al premio al mejor corto de animación; Olmo Figueredo, productor de Nacido en Gaza, película que aspira a llevarse el galardón al mejor documental; Chema Rodríguez, director, guionista y productor de Anochece en la India, filme que competirá en el apartado de mejor guión adaptado; Antonio Pérez, productor asociado de El Niño, candidata al premio gordo, el que distinguirá a la mejor película, y varios pesos pesados del equipo que competirá esta noche con este último título por la mayor cuota de gloria: el productor Gervasio Iglesias, el director de fotografía Álex Catalán, el guionista Rafael Cobos, el montador José Moyano, el colorista y supervisor de efectos visuales Juan Ventura y Alberto Rodríguez, director y también guionista de La Isla Mínima, una de las producciones de la temporada, tanto por recaudación en taquilla como por las entusiastas críticas cosechadas, los premios ya recogidos (en el Festival de San Sebastián, en los Feroz, donde arrasó, en los del Círculo de Escritores Cinematográficos...) y las 17 candidaturas conseguidas para los Goya, una más que El Niño, de Daniel Monzón, y 10 más que Magical Girl, la gran tapada, de Carlos Vermut.

"A estas alturas tengo la lección aprendida", decía Rodríguez, que ya logró 16 candidaturas con su anterior thriller, Grupo 7, aunque finalmente tuvo que conformarse con sólo dos premios, y en el conjunto de su carrera suma cuatro candidaturas como guionista, tres como director y otras tantas en la categoría de mejor película. "Vamos con alegría no por sentirnos favoritos, eso no quiero ni pensarlo, sino porque esta vez sí vamos a ir a pasarlo bien, quiero vivirlo como una fiesta. Además, la mayoría de los nominados ahora también lo fueron con Grupo 7, por lo que somos un grupo muy compacto". Eso mismo destacó Gervasio Iglesias. "Somos los mismos que empezamos a hacer cine y a soñar hace 15 años tomando cerveza en la Alameda [de Hércules], y estoy supercontento porque tantos nominados, no sólo por La Isla Mínima, sino de todo el sector andaluz, representan muchos años de trabajo duro", afirmó el productor, orgulloso del "reconocimiento internacional" del que también goza el sector en la comunidad, "no sólo actores como antes, también técnicos que están ya en el estándar más alto de las grandes producciones internacionales".

"Está cristalizando una aventura que hace unos años comenzamos una generación haciendo cortos porque no había ayudas nacionales, pero se fue creando a pesar de todo un tejido de técnicos y artistas y muchos venimos de allí", retomó Rodríguez, que valora con especial satisfacción la "paleta muy rica de tonos y de colores" y la "calidad" del cine español, que ha vivido esta temporada uno de sus mejores momentos, con recaudaciones históricas. "Hay una película maravillosa, que es Magical Girl... u Open Windows, o Carminay amén... Y El Niño, o Loreak, que es preciosa. Hemos roto definitivamente con la idea de que no podemos hacer cualquier género", subrayó el director sevillano, que siente también que se ha producido un reencuentro con el público: "Es lo que siento, sí, lo que me llega por las redes sociales y lo que veo en la calle: el público tiene ganas de ver cine español o cine hecho en España y ver su cultura y verse en la pantalla".

Sigue habiendo problemas, como el IVA al 21%, que es "lo que más machaca", y además, lamentó, "sin sentido alguno". Por eso Rodríguez defendió la necesidad de "un pacto entre izquierda y derecha para que quien esté en el poder deje de usar la cultura como arma arrojadiza". En su intervención, Zoido se refirió, pero de pasada, a ese polémico 21%: "Eso ya no está en nuestra mano, pero en cuanto a impuestos y tramitaciones lo hemos facilitado todo desde el Ayuntamiento para convertirnos en una de las ciudades más competitivas para captar rodajes", dijo el alcalde, que hizo un balance urgente de esta actividad durante 2014 en Sevilla: 216 producciones, con Juego de Tronos a la cabeza en cuanto a repercusión, y un impacto económico "superior a los 10 millones de euros".

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