Rocío Cano abre caminos

Rocío Cano ha sido ya varias veces protagonista de esta página - fue, además, una de las primeras en exponer en 'ArteaDiario' - por ser una joven en quien siempre hemos confiado por su preclara disposición hacia una pintura con mucho encanto, mucho sentido plástico y una gran dosis de carácter. Ahora expone en Bruselas una muestra que realiza un recorrido por la última obra de Rocío, esa en la que la autora ha dado un pasito adelante, se ha desposeído de muchos episodios que desvirtuaban la expresión - aunque la realidad presentaba sus concreciones perfectamente asumidas - y ha generado una figuración valiente, con una gran economía de medios pictóricos pero que alcanzaban una fuerte rigurosidad expresiva.

La nueva pintura de Rocío Cano se aventura por un paisaje que dejaba su inmediatez para adoptar nuevas fórmulas, con una pincelada suelta, unos mínimos recursos que acentúan una pintura que alcanza máximos pictóricos.

Rocío Cano se va abriendo caminos, va alcanzando, poco a poco, cotas de buena realizadora y está cumpliendo con aquellas inquietantes expectativas que nos levantó su primera pintura. Ahora, con la carrera ya establecida y accediendo a posiciones consolidadas, da un paso más y expone en el extranjero, una etapa importante en su carrera que le va a aportar, entre otras cosas, solvencia expositiva y conocimiento de una realidad internacional que, seguramente, será muy distinta de la que puede encontrar en los límites estrechos de si ciudad.

En la exposición de Rocío Cano en Bruselas, los espectadores belgas se van a encontrar con una figuración totalmente aderezada con los rudimentos de la gran pintura de siempre, pero acondicionada en fondo y forma a una modernidad que asume sin complejos. Paisajes amables, que ejercen una función significativa sin reveces, que manifiesta su sentido representativo ilustrando un episodio que llega sin desvirtuaciones y ahondando en unos registros de suprema verdad. Además, ahora planteando una pintura con mayor entidad cromática, con más rigor en la estructuración y abriéndose a una pincelada libre, armonizada con unas gamas que, aun siendo extremas dejan un íntimo regusto de exactitud. De nuevo, Rocío Cano nos envuelve con su pintura convincente, con su buen hacer y con su testimonio de artista en ejercicio, en la que seguimos confiando.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios