'Rock in Río' abre sus puertas en Madrid y congrega a 50.000 personas

  • El festival arranca con los tradicionales minutos de silencio 'Por un mundo mejor'

Con tres minutos de silencio "por un mundo mejor" seguidos por miles de asistentes dio comienzo ayer el festival Rock in Rio, que abre sus puertas por primera vez en Madrid. 'Su energía puede cambiar el mundo', llevaban escritos los pañuelos blancos que agitaron los espectadores durante este ya tradicional comienzo del Rock in Rio como signo del mundo mejor que quiere promover el festival, tras lo cual el silencio fue roto por la canción Imagine, de John Lennon, interpretada por la Joven Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid.

Neil Young, Alanis Morissette y Jack Johnson, Manolo García y Loquillo, entre otros, actuaron este viernes, primer día de las cinco jornadas del festival, que se desarrollarán el 28 de junio y el 4,5 y 6 de julio.

Amy Winehouse, The Police, Bob Dylan, Lenny Kravitz, Carlinhos Brown e Ivete Sangalo son algunos de los más de 60 artistas que actuarán en la próxima semana en la Ciudad del Rock, construida en un terreno de unos 200.000 metros cuadrados del Ayuntamiento de Arganda del Rey en el que el presidente del festival, el publicitario brasileño Roberto Medina, ha invertido 30 millones de euros.

Frente a las previsiones que apuntan a una asistencia de almenos 60.000 personas diarias, la venta de entradas en la jornada inaugural rondó las 50.000, según indicó el servicio de prensa.

A pesar de que el recinto tiene capacidad para 500.000 personas, Roberto Medina es prudente respecto a esta primera edición de Rock in Rio Madrid y espera durante los cinco días del evento a un mínimo de 300.000, lejos de los records de 1,3 millones de asistentes en 1985 y 1,2 millones en 2001 en Rio de Janeiro, donde se celebraron las primeras ediciones.

Pero espera volver a Madrid en 2010 y 2012 y seguir organizándolo al mismo tiempo en Lisboa -la otra ciudad europea de estreno este año-antes de saltar a otra ciudad europea y por qué no, a China.

En Madrid, restaurantes, tiendas, una pasarela de moda, una pista de snowboard y otra de 'skate', una noria y hasta una guardería estarán abiertas entre las cinco de la tarde y las seis de la mañana. Pero Medina quiere ofrecer algo más al público y desde 2001 aprovecha el festival para concienciar "por un mundo mejor" y contra el cambio climático, para lo cual destina una parte de los beneficios a proyectos sociales y medioambientales.

Entre el 2% y el 5% de las ganancias por las entradas se dedicarán a ello, pero ya hay reservados 200.000 euros para plantar al menos 25.000 árboles en la región de Madrid y construir el 'bosque de la música' junto a la Ciudad del Rock.

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