La 'Ruta 66' de Álvar Núñez

  • El escritor Juan Sánchez Galera presenta hoy, a las 20 horas, en la Fundación Bonald, una novela histórica sobre el conquistador jerezano · Un recuerdo al hombre que descubrió la mitad de EEUU

Todavía quedan caballeros en la calles de esta ciudad..., y héroes. Están por los centros educativos, entre las esculturas, entre los libros, en la historia, en la memoria. Fue Álvar Núñez Cabeza de Vaca un jerezano ejemplar, "que no ha recibido el reconocimiento que se merece", porque por merecerse, se merece hasta una película. "¿Cómo es que ningún director ha contado todavía la vida de este hombre, tan impresionante?". Se lo pregunta el escritor Juan Sánchez Galera (Jaén, 1967), que hoy, a las ocho de la tarde, presentará en la Fundación Caballero Bonald su libro 'El último caballero: La Vida de Álvar Núñez Cabeza de Vaca, el español que descubrió la mitad de EEUU', recientemente publicado por la Editorial Sekotia.

Una obra que surgió en "los años mozos" de Juan, cuando se sumergió en las páginas de 'Los conquistadores españoles del siglo XVI' de Charles F. Lummis, que hace una somera alusión a Álvar Núñez, personaje por el que Sánchez empezó a interesarse. Sin embargo, ha sido una investigación "costosa, porque se ha escrito poco de él, y lo poco que se conoce es por él mismo, ya que Cabeza de Vaca escribió dos libros: uno contando sus aventuras en América del Norte, y otro sobre América del Sur. Me sorprendió las diferentes facetas que este hombre llegó a desempeñar en su vida".

El libro es una novela histórica, no un libro de historia, fruto de una investigación de años. "No he pretendido hacer una biografía histórica sentando doctrinas sobre aspectos que están todavía oscuros como el año en que nació, porque se dice que pudo ser entre 1492 y 1505 o, donde murió exactamente, ya que unos dicen que lo hizo en Sevilla en un convento y otros pobre en Valladolid". "Con todos los datos que hay de él -añade- he desarrollado esta novela en la que creo que es más importante que se conozca quién fue Álvar Núñez Cabeza de Vaca, que esos pequeños detalles históricos".

La obra, "de enorme actualidad a pesar de los 500 años transcurridos", muestra dos facetas de Álvar Núñez y es que "siglos antes de que los ingleses o los propios americanos descubrieran su país, de costa a costa, el conquistador jerezano ya había descubierto EEUU desde Florida hasta California, y llegó a ser jefe de las tribus indias". Una expedición de 600 hombres, queda reducida a cuatro a causa de las tempestades, el hambre o las flechas. Entonces Álvar, desnudo, sin armas, ni ningún tipo de medios materiales, consigue convencer a sus tres compañeros para acabar con la misión encomendada por el emperador, y 11 años más tarde él y sus acompañantes, dados por muertos, se presentaban en la capital de la Nueva España (actual México), después de haber recorrido a pie más de 18.000 kilómetros, acompañados por un nuevo ejército de miles de indios que se declaraban súbditos de España. Álvar había descubierto y conquistado la mitad sur de lo que hoy día son los Estados Unidos "sin derramar una gota de sangre", y un siglo y medio antes de que el primer inglés pisara esas tierras. La segunda faceta destacable es que "el ser humano es capaz de hacer todo lo que se proponga".

Álvar Núñez estaba además obsesionado con hacer cumplir los dictámenes de la Corona Española, que exigían el respeto a los indígenas, que tenían "los mismos derechos que los castellanos". Leyes que Álvar Núñez cumplía a rajatabla, y por esta actitud fue enviado a España con falsas acusaciones de un grupo de españoles que actuaban al margen de la Corona. Sin embargo, fue exculpado por Felipe II, y nombrado juez de la Casa de Contratación de Sevilla,

"Del conquistador -cuenta- no podemos desmontar ningún mito porque no se le pudo pillar por ningún lado. Otros se han llevado el mito de la leyenda negra, como Hernán Cortés, que mató indios, cogió oro. Y efectivamente lo hizo, pero México era de la corona española y aportó impuestos y al principio de la guerra, pues sí, se mataron indios. Pero siempre se llega a exagerar". No ser un canalla ha hecho que Álvar Núñez sea un desconocido, "porque nadie se preocupó de escribir de él porque no había nada que echarle en cara".

Un instituto, esculturas dedicadas a él del artista sevillano Eladio Gil Zambrana..., no es suficiente. "Cuando reconocemos a alguien es reconocer también que nos sirve de ejemplo. Con la crisis actual, si echamos la vista atrás, también vemos que hay españoles que lo pasaron muy mal y supieron salir adelante poniendo fe en ese legado cultural que tenemos los españoles. Cabeza de Vaca no hubiera sido capaz de enfrentarse a las circunstancias si no estuviera convencido de que esa cultura de la que él venía, claramente superior, merecía la pena". Hay que recordar que Álvar Núñez era descendiente de Martín Halaja, el héroe de la batalla de las Navas de Tolosa, el padre de Álvar financió las empresas de Colón, reclutó soldados para la Reconquista... "Él no se ve como una persona en medio del mundo, se ve como una prolongación de la historia y que está en sus manos sacarlo adelante. España no está aquí de buenas a primeras", concluye el autor.

Una anécdota más, Álvar Núñez, que también estudió medicina, es miembro de honor del Colegio de Médicos de EEUU por hacer la primera operación a corazón abierta a un indio para sacarle la punta de una flecha. Y también fabricó barcos y... Más, en el libro.

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