El Thyssen analiza la influencia de Lutero y la Reforma en el arte

  • El museo madrileño organiza una exposición con siete obras de su colección permanente

En el 500 aniversario de la Reforma de Lutero, el Museo Thyssen propone un recorrido a través de siete cuadros de su colección permanente, desde Santa Casilda, de Zurbarán, hasta Jesús entre doctores, del alemán Durero, para contextualizar el movimiento luterano y su influencia en el arte. "El legado del reformador va mucho más allá de las reformas dentro de la iglesia", subrayó ayer en la presentación de esta selección pictórica Peter Tempel, embajador de Alemania, institución que ha colaborado junto a la Fundación Goethe en la creación de este itinerario en el 500 aniversario de la Reforma protestante.

El desarrollo de la política, la ciencia y el arte, según Tempel, también fueron de la mano de la revolución que Martin Lutero (1483-1546) inició el 31 de octubre de 1517 con sus 95 tesis contra el negocio de las indulgencias y otras prácticas de la iglesia católica, que tuvieron gran difusión por la recién nacida imprenta. Lutero y la Reforma pretende ilustrar, a través de siete obras de la colección permanente del Museo, los hitos de la Reforma, su influencia en el arte del Renacimiento en las siguientes décadas, así como los antecedentes que propiciaron los diferentes estilos y temáticas entre los artistas católicos y los protestantes.

Otras de las obras que incluye la muestra son Hércules en la corte de Onfalia, de Hans Cranach; Santa Ana con la Virgen, el Niño y un donante, de anónimo; Bodegón con cuenco chino, copa nautilo y otros objetos, de Willem Kalf; y El tamborilero desobediente, de Nicoalaes Maes.

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