Tradición e innovación en la propuesta navideña del gaditano

  • Rescate de villancicos tradicionales y composición de nuevos temas junto a los amigos

Dicen que los niños llegan con un pan debajo del brazo. Pero el retoño de David Palomar y Anabel Rivera se presentó a estemundo con zambomba, espumillón, polvorones y compás, mucho compás. Así debió de ser cuando el cantaor gaditano nos confiesa que el nacimiento de la criatura le ha devuelto “el espíritu navideño” y “las ganas de celebrar” la fiesta por todo lo alto. Las ganas de mirar atrás y rescatar lo bueno del pasado, el ansia de enfrentar el futuro y crear para la historia,el ánimo de juntar a los seres queridos y a los amigos y formar

la mundial con Así canta Cai en Navidad.Tradición e innovación. Cantes de Pericón,de Ezpeleta,de Canalejas

de Puerto Real... Y de Jesús Bienvenido, del propio Palomar, de su escolta a la guitarra y director musical del espectáculo, Ricardo Rivera. Viejos y nuevos villancicos que ayer sonaron en la gaditana sala

Anfiteatro en una gala por la que desfilaron artistas de la talla de Mariana Cornejo, India Martínez, Jesús Bienvenido, Alejandra Rodríguez, Juan José Jaén El Junco y Juan Ogalla. Contaba el cantaor nacido en el señero Barrio de la Viña, que aunque no le falta nadie “se te quitan las ganas de todo cuando echas una mirada al mundo y ves cómo están las cosas”. Pero los niños lo cambian todo (el secreto de la belleza se esconde tras los ojos de un niño; el peor de los sufrimientos, detrás de sus lágrimas). Por eso, “hayquecelebrar”.¡Y cómo! Con la sala aún a oscuras, la guitarra de Ricardo Rivera rememora notas bien conocidas. Campanilleros, de Manuel Torre, suena acompasado en la voz de Palomar, primero, muy templada, al instante, con cuerpo. El joven, con chaqueta y chaleco, se planta en un escenario colmado de buenos músicos: Alejandro Benítez al bajo, Javier Katumba a la percusión, Sergio Monroy, al piano, Anabel Rivera, Reyes Martín y Raúl Obregón, a los coros, y, más tarde, Pedro Malín, a las tumbadoras. Palomar canta bonito, canta con un compás que le recorre las manos finas, las piernas hasta los talones, que se recrea en la cintura, que se engancha en la voz rajada y potente. Los caminos se hicieron –con ese más que conocido estribillo, a la gloria– es coreada por el respetable, siempre presto a colaborar. David nos explica los cantes y su elección. “Al divino San José es una bulería de Canalejas de Puerto Real que conocí gracias a Mariana Cornejo, su sobrina, y que creo que es importante de recordar”, argumenta, aunque, como finalmente vimos ayer, la interpretó sin compañía. Con la“matriarca de los cantes de Cádiz”, comola distinguiría, prefirió virar hacia el tanguillo y

compartir Todos le llevan al niño. Además, el joven le dio su sitio a la veterana cantaora – ataviada con delantal y con una flor coronando su cabeza– dejándola a solas para relatar el parto de María con un tanguillo hablado donde la gracia de Mariana brilla sin más. Compartir. Una de las máximas del espíritu de la Navidad y uno de las columnas maestras de este espectáculo. Compartir canciones. La primera llegó con Jesús Bienvenido.

“La primera vez que me crucé con Jesús en mi vida yo tenía once años y él doce. Desde entonces es mi amigo”, se emociona Palomar que parte por la mitad La samaritana para regalarla al público junto con la voz elegante del compositor gaditano. Fue un momento emotivo, dulce, un remanso de paz antecedido del jolgorio causado por La virgen lleva una rosa que cantaba con tanto tino Pericón de Cádiz y, también,

Manolo Vargas (recuerden: “alegría, alegría y placer que ha parido la virgen maría en el portal de Belén”). Compartir. Qué hermoso es compartir una alegría de Cádiz... En este gala David la atesora para él solito en el cante pero, como uno de los instantes más bellos de la noche, la cede al baile a dos grandes artistas de la tierra, ElJunco y Juan Ogalla. Sin protagonismos, sin rivalidades ni piques, los bailaores comparten el escenario con una coreografía donde ambos funcionan al unísono. Alegrías bailadas por derecho. Con todos los pasos clásicos, con toda la sal, con todo el sabor de dos artistas elegantes, señoriales, que bailan las Alegrías del Portalito en sintonía y agusto.Cruzan las manos en un apretón. Y el público en pie.Emocionante. Con la chiclanera Alejandra Rodríguez Belén ya no es Belén, es Huelva. Fandangos entre la coplera y Palomar que saben a gloria. Con India Martínez Belén tampoco es Belén, es un lugar perdido entre Cádiz y Córdoba. Entre el suelo y el cielo, entre el aquí y ahora y la eternidad. Bulerías de Santa María, se titula el villancico creado por Ricardo Rivera y que canta la pareja de artistas. India con esa voz tan suya, hecha como de hiel y miel. David con ese gusto interpretativo y ese oído perfecto que le hace corear cuando es necesario. Y es que las composiciones nuevas también tienen ese eco antiguo. Las antiguas, un aire nuevo. Como ese San José nació en el Río Saja que en su día creara “José Luis Figuereo El Barrio para la Asociación de Jóvenes Flamencos de Pilar Ogalla”,como nos cuenta Palomar, y que ayer sonó con una introducción de aire reggae. O la rumba de inspiración cubana Ya llegó la Navidad con la que concluyó el espectáculo. Una nueva mirada a la fiesta con una Magdalena venerada por Palomar o ese Me lo contó mi pare donde coloca a artistas gaditanos desaparecidos como La Perla, Gineto y Pablo o Adela la Chaqueta en una juerga navideña de patio de vecinos. Una Navidad, como en el cuento de Dickens,por el presente, poel pasado y por el futuro.

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