Trapiello gana el Unicaja de artículos periodísticos con un texto sobre Cádiz

  • El escritor leonés logra el respaldo del jurado con el artículo 'Cosario universal', publicado hace algo más de un año en la revista dominical 'Magazine' · El autor revela en él su admiración por la ciudad

El escritor Andrés Trapiello ganó ayer la vigésimo sexta edición del Premio Unicaja de Artículos Periodísticos, dotado con 6.000 euros, con un texto que tiene a Cádiz como eje central. Cosario universal, que así se llama el artículo ganador, fue publicado en septiembre de 2008 en la revista dominical Magazine, que se distribuye cada fin de semana junto a numerosos periódicos de España, entre ellos los del Grupo Joly. El jurado acordó otorgar un accésit de 2.000 euros a la periodista y escritora Eva Díaz Pérez, por su artículo El toro de España, que El Mundo Andalucía publicó en octubre de 2007.

El vicepresidente de la Fundación Unicaja, Mariano Vergara, fue el encargado de dar lectura al fallo del jurado. Lo hizo en el salón multiusos del recién inaugurado Centro Unicaja de Cultura, que vivió así el primero de los fallos de los distintos premios que convoca anualmente la entidad financiera. El jurado estuvo formado por Manuel Alcántara, Juan José Téllez, Pilar Paz Pasamar y Ana Sofía Pérez-Bustamante, esta última en calidad de ganadora de la edición del premio el año pasado.

Andrés Trapiello, que atendió ayer mismo a este periódico vía telefónica desde su domicilio en Madrid, expresó su satisfacción por el galardón: "Es una doble alegría, porque es un premio al que ha concurrido mucha gente importante, con un jurado notable y además con un artículo sobre Cádiz".

Porque Cádiz es una ciudad que atrapó a Andrés Trapiello hace algunos años. Al menos esto es lo que se deduce de sus palabras y de la lectura del artículo, donde define a Candelaria como "una de las plazas más bonitas del mundo". Trapiello, de hecho, viaja a Cádiz todos los años. Y se queda una semana completa, siempre en el mismo hotel, siempre en la misma habitación. En una de esas estancias, cuando el mercadillo de los domingos aún se encontraba en los alrededores de la Plaza de Abastos, Trapiello compró un puñado de papeles viejos y descubrió la existencia del cosario, un hombre que antiguamente se dedicaba a transportar cosas de un lugar a otro. Y le gustó. Como después le gustó la plaza de Candelaria y allí le encantó "una casa maravillosa" que estaba en venta, cerca de la que vio nacer a Emilio Castelar y en la que, emocionado, se imaginó por un momento viviendo en ella: "Ah, ¡qué fácil sería la vida en esa casa, en esta plaza, en esta ciudad, bajo estos cielos azules... Y se queda uno silencioso, antes de seguir su camino y dejar atrás el sueño irrealizable que ha tenido en algunos otros, pocos, rincones de nuestro Viejo Continente... Y al alejarnos sentimos ser un poco mejores de lo que acaso somos".

Es, pues, un artículo nacido de una ensoñación -"estoy en otro lugar, en otro tiempo y por fortuna soy otro aunque sea por un instante"- evocador, profundo como la propia literatura del autor de El buque fantasma, Al morir Don Quijote o Los confines. Un artículo que se antoja pensado, revisado, lo que luego se confirma cuando Trapiello explica cómo trata sus artículos periodísticos, que después publica en el apartado Los desvanes de su diario Salón de los pasos perdidos: "Les doy importancia. No son para mí artículos volanderos. Me ocupo mucho de ellos. Los pienso, los escribo, los corrijo uno o dos días, y al tercer día los mando corregidos".

Por un momento incluso se considera un privilegiado por poder publicar unos artículos que se salen del perfil de las colaboraciones más habituales en prensa: "Los periódicos ofrecen una grandísima ayuda a los escritores como yo, que estamos un tanto fuera de los circuitos de actualidad. Y da la posibilidad de publicar estos artículos que se encuentran al margen de lo que se entiende como vida activa, como la política, que coloniza el resto de los periódicos. Y que a escritores como a mí se nos permita escribirlos y que además se premien, me produce una enorme satisfacción".

Andrés Trapiello (Manzaneda de Torío, León, 1953), estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Valladolid. En 1975 se trasladó a Madrid, donde reside desde entonces. Ha recibido numerosos premios, como el de Novela Plaza & Janés (1992), el de la Crítica de Poesía Castellana (1993) el Premio Nadal (2003), el Fundación José Manuel Lara (2005) o el Delibes de Periodismo (2005).

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios